¿Qué detiene a EU y China para negociar en su disputa comercial?

8

Las negociaciones comerciales entre las dos mayores economías del mundo se paralizaron la semana pasada, después de que el Gobierno de Donald Trump demandara que China cese sus medidas de apoyo a las industrias de alta tecnología, dijo una persona conocedora del tema.

Liu He, vice primer ministro a cargo de materias económicas y financieras, dijo a un grupo de funcionarios el jueves, que Beijing rechazó la demanda estadounidense de terminar con los subsidios a las industrias involucradas en su iniciativa Made in China 2025.

Estados Unidos ha acusado a China de usar esta política para forzar a las empresas a transferir tecnología en áreas como robótica, construcción aeroespacial e inteligencia artificial.

Las demandas estadounidenses se produjeron después de que Beijing ofreciese reducir su déficit comercial en 50 mil millones de dólares, a través de una mayor importación de gas natural licuado, productos agrícolas, semiconductores y bienes de lujo.

Los planes también incluían acelerar las medidas de apertura del sector financiero y dar a las empresas estadounidenses un mayor acceso al dinámico mercado de comercio electrónico chino, aseguró una fuente anónima.

Liu dijo que el presidente Xi Jinping estaba listo para responder con fuerza, si su homólogo estadounidense, Donald Trump, apostaba por una guerra comercial, China estaba dispuesta a negociar con Estados Unidos, pero no lo haría bajo las actuales condiciones, apuntó la fuente, quien pidió el anonimato por el carácter confidencial de las discusiones.

Trump se declaró optimista el lunes acerca de un acuerdo con China, y aseguró que su administración “probablemente” resolvería la disputa que ha sacudido a los mercados financieros, y ha despertado el temor de un conflicto económico entre las mayores economías del mundo.

En un foro económico regional el martes, Xi prometió “una nueva fase de apertura”.

El mandatario reiteró sus planes de permitir una mayor participación de empresas extranjeras en sectores como la fabricación de vehículos y banca, y aseguró que China fortalecería las medidas para proteger los derechos de propiedad intelectual. El tono conciliatorio de sus declaraciones impulsó las acciones en Asia y los futuros en Estados Unidos.

Xi también instó a los países a exportar productos de alta tecnología a China, lo que ha sido un punto de conflicto con Estados Unidos.

Un comentario en el periódico estatal People’s Daily, publicado después del discurso, señaló que Beijing nunca aceptaría una apertura a costa de sus intereses, una señal de que se seguiría adelante con el plan Made in China 2025.

Un funcionario de la Casa Blanca, que siguió el discurso de Xi, celebró las declaraciones respecto a la propiedad intelectual, pero agregó que las acciones dicen más que las palabras.