Uno de estos mexicanos competirá por un ‘botín’ de un millón de dólares

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Las startups mexicanas cada vez están más comprometidas con la disrupción de su entorno mediante la innovación tecnológica, el desarrollo social o el mejoramiento del medio ambiente.

Dentro de estas iniciativas, cinco startups de México quieren mejorar la situación económica de las ‘tienditas’, crear materiales más amigables con el entorno o convertir la basura en energía, y con ello conseguir el primer lugar de The Venture México, que es organizado por Chivas Reagal y que el 16 de enero celebrará su cuarta edición en el país.

The Venture es una iniciativa que tiene como objetivo encontrar proyectos a nivel global que generen un cambio tangible y que impacten en el desarrollo de la sociedad.

En esta ocasión, participan 30 países de todo el mundo. Cada uno tendrá su representante en la final global.

Estos 30 finalistas globales participarán en una votación online que durará 3 semanas -del 4 al 24 de abril- y en la cual se repartirán 200 mil dólares a los que tengan más votos.

Después de esta votación, The Venture reduce el grupo de finalistas a 10 y luego a 5. Estos últimos cinco se dividirán un premio de 800 mil dólares en la final global, que se llevará a cabo el 24 de mayo.

El ganador de The Venture México podrá asistir a un programa de aceleración para startups de una semana de duración, en Oxford, Reino Unido, en el mes de marzo.

Además, el primer lugar de The Venture México participará en la final global del evento donde participará en la votación por una parte de los 200 mil dólares de premio. Si pasa hasta los 5 proyectos finalistas a nivel global, podría ganar una fracción de los 800 mil dólares.

Estos son los 5 proyectos que buscarán representar a México en The Venture a nivel global por una parte de la bolsa acumulada de 1 millón de dólares.

1. Tenoli (Ciudad de México)

La dinámica de esta empresa se basa en un programa de logística, plan de crecimiento y tecnología para mejorar las condiciones de las tiendas y miscelánea locales de la Ciudad de México, las cuales se ven desvaforecidas por grandes cadenas como Oxxo o 7 Eleven.

El cofundador de Tenoli, Thomas Ricolfi, dijo que los tenderos no necesitan ningún prerrequisito para unirse a Tenoli. Lo único que necesitan es afiliarse a Club Tenoli -sección que pueden encontrar en su página de internet-, donde tendrán a disposición un catálogo de productos económicamente más accesibles.

Ricolfi detalló que Tenoli se encuentra, hasta el momento, en Iztapalapa, Iztacalco y Ciudad de Neza, por lo que unirse a los beneficios de Club Tenoli y los planes de crecimiento es más factible en estas zonas.

“Para 2018, esperamos llegar al sur y al norte de la Ciudad de México. Y, para finales de 2018 e inicios de 2019, extendernos en el Estado de México, Puebla, Querétaro y León”, detalló Ricolfi a El Financiero.

2. Polybion Biomateriales (Ciudad de México)

Se trata de una startup mexicana que aprovecha los desechos para crear biomateriales amigables con el medio ambiente.

Uno de los biomateriales de Polybion es el fungicel, una espuma biodegradable que sustituye en usos al unicel.

El fungicel es degradable en 30 días y no deja ninguna huella de carbono. Para su creación se utiliza, principalmente, paja y hongos (de ahí deriva su nombre).

Como dijeron Axel y Alexis Sánchez Gómez Ortigoza -hermanos fundadores de Polybion-, los biomateriales no son algo nuevo en el mercado; sin embargo, la diferencia radica en la tecnología que ellos utilizan: modificación genética de los organismos con los que se crea el biomaterial.

“(Con la modificación genética) le podemos agregar colores, texturas y olores internos al material sin tener que gastar en pigmentos, aromatizantes o en presas para las texturas. Digamos que se le agregan estas características genéticamente al organismo para que se las otorgue al material mientras va creciendo”, comentaron los hermanos Gómez Ortigoza para El Financiero.

Polybion utilizará esta tecnología para desarrollar otro biomaterial. Se trata de un sustituto de cuero por el que, según los fundadores, ya han tenido acercamientos por parte de empresas locales de León, Guanajuato, ciudad que se caracteriza por la exportación de zapatos de este material.

3. Agrofloresta Mesoamericana (Tabasco)

Con el objetivo de mejorar las condiciones de los agricultores mexicanos y reducir el impacto medioambiental, esta empresa desarrolla una plataforma de desarrollo agroforestal sustentable.

Agrofloresta actúa mediante cuatro puntos esenciales: consultoría agroforestal, comercio sostenible, materiales asequibles y mejores prácticas después del cultivo.

Los sistemas de Agrofloresta -basados en los puntos anteriores- le permiten a los productores desarrollar mejor oportunidades con productos como café, cacao, miel tropical, chícharos, entre otros.

4. Indecolor (Ciudad de México)

Esta empresa fabrica productos de color y esmaltes mediante el reciclaje de algunos elementos de la vida diaria, como las llantas de los automóviles.

Indecolor hace impermeabilizante con llantas de autos. Este producto ayuda a reciclar un producto que, cuando se desecha, es altamente contaminante, y además tienen una mayor duración para la protección de los tejados. Este producto se llama ‘llanti-color’.

Indecolor también tiene otros tres productos: ‘hydro-esmalte’, que es un material creado a base de agua y sin emisiones contaminantes ni olores a solventes; ‘bio-esmalte’, que es un producto para recubrir estructuras que están sometidas a condiciones ambientales fuertes, como puentes, barcos, tanques, entre otros; ‘vini-premium’, pintura vinílica para desarrollos arquitectónicos.

5. Gammakat (Yucatán)

Es una empresa mexicana constituida en 2013. Su principal objetivo es convertir la basura orgánica y doméstica en energía renovable, y al mismo tiempo dar empleo a personas de bajos recursos.

Uwe Rolli, fundador de Gammakat, comentó que la compañía se enfoca en un proceso integral de aprovechamiento de la basura.

“Nosotros hacemos todo el desarrollo, asesoría, modelo de negocios, el diseño de plantas de reciclaje y también las construimos”, ya sea para empresas privadas o públicas, dijo Rolli en entrevista para El Financiero.

El fundador de Gammakat añadió que estas plantas se han construido en zonas cercanas a basureros, en donde las condiciones de vida no son adecuadas.

“Las condiciones, podríamos decirlo, no son humanas. Las plantas llegan y les da trabajo a personas de bajos recursos, que además ya saben el trato con residuos porque eso han hecho gran parte de su vida”, explicó Rolli.

Uwe Rolli dijo que estas plantas reciclan como cualquier otra, pero con su tecnología pueden generar energía eléctrica, calorífica y hasta gas.

Hay plantas en Mérida, Cancún, Cholula y Valle de Bravo; en Querétaro y La Paz, están en construcción. Sólo la de Valle de Bravo es una iniciativa del gobierno. Además, en Panamá y El Salvador ya hay planes avanzados para construir planta.