Vicky Form ‘conecta’ a las mujeres al Mundial de Rusia 2018

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‘Conectar’ la ropa interior femenina a través de un sensor para ‘sentir el juego’ del Mundial de Rusia es la primera apuesta tecnológica de Vicky Form para este año.

De la mano de la empresa tecnológica Machina, la firma de lencería creó una panty femenina que integra un sensor vibrador conectado a una app móvil llamada ‘Siente el juego’, que regula en tiempo real las vibraciones de la prenda dependiendo de la intensidad del partido sintonizado.

La idea de crear una prenda con tecnología inspirada en la justa mundialista surgió con la intención de hacer partícipes a las mujeres de un juego cuya afición recae generalmente en los hombres, dijo José Zaga, CEO de Vicky Form, en entrevista con El Financiero.

“Una forma de hacer realidad la prenda era seguir el ADN de la marca, que nadie tuviese el control, y esta prenda está conectada a lo que está pasando en los partidos”, comentó el directivo.

Vicky Form venderá esta panty solamente vía online dentro del mercado mexicano, bajo un sistema de preventa de 6 mil prendas con un costo unitario de 999 pesos.

La prenda se conecta al sensor vibrador mediante una aplicación móvil disponible en Android y iOS que se sincroniza con Bluetooth, el cual tiene una duración de 4 horas por uso.

Linda Franco, directora general de Machina, comentó el sensor integrado es una tecnología desarrollada por la empresa que dirige, la cual se adaptó a las necesidades de esta prenda.

Desde hace dos años, Machina creó una nueva área para amplificar y personalizar su tecnología a productos existentes de grandes marcas.

“La tecnología la adaptamos para esta prenda de Vicky Form, entonces van a cambiar el tamaño, patrones de vibración específico que definimos en conjunto tomando en cuenta a las usuarias”, indicó.

En cuanto a la inversión destinada para la prenda, Zaga señaló que aún no se define, por lo que la marca decidió lanzarla en preventa para definir la ruta hacia adelante.

Además de México, Vicky Form tiene presencia en Estados Unidos, Guatemala, Honduras y El Salvador y vende alrededor de un millón de prendas tradicionales al mes.