El día que Ford disfrazó de asiento a un señor en aras del desarrollo de la conducción autónoma

Se acerca la vorágine consumista de Halloween y ya sabemos cuáles serán los dos disfraces que triunfarán: el de payaso, en una oda a Stephen King aunque no sepas ni quién es, y el de asiento de coche. Hace cosa de un mes los transeúntes de Arlington, Virginia, se quedaron anonadados al ver una Ford Transit conduciendo sola por sus calles, pero no conducía sola.

Ahora Ford ha confirmado que ha puesto en marcha un estudio a través del cual se analizará la reacción de los peatones, conductores y ciclistas a las señales luminosas de una Transit, que será conducida por un señor disfrazado de asiento.

¿Cómo reaccionarías tú?

Tal y como confirmó el Instituto de Transporte de Virginia Tech, se trata de un estudio que están llevando a cabo junto a la firma del óvalo para probar un método de iluminación diseñado por Ford. Las señales luminosas, instaladas en la parte frontal superior de la furgoneta, indican la intención del vehículo de girar, frenar o acelerar.

Más allá de lo cómico que pueda resultar, se trata de una interesante manera de estudiar el comportamiento humano ante una tecnología que aún está en desarrollo, y con la que aún no nos sentimos cómodos. Algunos estudios revelan que mostramos reticencias a ser conducidos; desde miedo según un estudio de Intel hasta el temor por la falta de sentido común.

Y es que nos acercamos a un futuro en el que no podremos establecer contacto visual con el conductor del coche que se aproxima hacia nosotros en un paso de peatones. A veces, un gesto con la mano o un movimiento de cabeza nos ‘asegura’ que podemos cruzar de forma relativamente segura (eso si por el carril contrario no se aproxima ningún coche), pero ante coches sin conductor, el escenario se vuelve más incierto.

Ford Vtti Research 01 Hr

Así las cosas, las señales luminosas se perfilan como un medio para permitir la comunicación entre el hombre y la máquina. Los investigadores consideraron el uso de texto en pantalla, pero eso requeriría que todas las personas comprendieran el mismo idioma. El uso de símbolos también fue rechazado porque históricamente tienen poco reconocimiento entre los consumidores. Al final, se decantaron por señales de iluminación.

Focos de tensión relacionados con la confianza

Ford Vtti Research 04 Hr

Ford colocó una barra de luz en el parabrisas de una Transit Connect y seis cámaras de alta definición fueron montadas para proporcionar una vista de 360 ​​grados de las áreas circundantes; así se podía capturar el comportamiento de otros usuarios de la carretera.

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Los investigadores desarrollaron también el polémico traje de asiento para ocultar al ser humano en el asiento del conductor. Se trabajaron en tres escenarios posibles para evaluar el rendimiento de la señalización visual:

  • Rendimiento: dos luces blancas que se mueven de lado a lado, indicando que el vehículo está a punto de deternerse completamente.
  • Conducción autónoma activa: luz blanca estática para indicar que el vehículo conduce de forma autónoma.
  • Reanudación de la marcha: rápidamente parpadea luz blanca para indicar que el vehículo está empezando a acelerar desde una parada.

Durante un mes se grabaron un total de 150 horas de datos en aproximadamente 2.890 kilómetros de conducción en un entorno urbano, datos que se utilizarán para estudiar cómo reaccionamos al ver un coche ‘sin conductor’. Se trata, al fin y al cabo, de entender cuándo estaremos preparados para confiar como pasajeros, como peatones y como ciclistas en la conducción autónoma.

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