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Cientos de cantantes como Nicki Minaj o Kay Perry se unen al clamor artístico: temen que la IA acabe reemplazándolos

Pasó con fotógrafos y pintores, pasó con escritores, y ahora el turno parece haberle llegado a los músicos, que comienzan a verle las orejas al lobo. La inteligencia artificial se ha convertido en un peligroso elemento creativo, especialmente para quienes se ganan la vida con ello.

La IA amenaza el futuro de la música. Ese es básicamente el mensaje incluido en una carta abierta que han firmado más de doscientas personalidades del mundo de la música. Todas ellas se han unido para protestar por la amenaza creativa y artística que plantea la IA.

Muchos artistas potentes entre los firmantes. Entre quienes han firmado esa carta están artistas especialmente famosos como Billie Eilish, Elvis Costello, Nicki Minaj, Norah Jones, Camila Cabello, Sheryl Crow, o Katy Perry, y grupos como Pearl Jam o R.E.M. Artistas españoles como Luz Casal o Manuel Carrasco también la firman.

Dejad de entrenar a la IA con nuestra música. La dirigen a desarrolladores de tecnologías de inteligencia artificial y a las plataformas digitales, e indican que «algunas de las empresas más grandes e importantes están, sin permiso, usando nuestras obras para entrenar modelos de IA». Para estos artistas, la IA plantea una «degradación del valor de nuestro trabajo».

Asalto a la creatividad humana.  Así llaman también estos artistas a lo que está ocurriendo en un segmento que, indican, deben proteger «contra el uso depredador de la IA para robar las voces y aspecto de los artistas, además de violar los derechos de los creadores y destruir el ecosistema musical».

Admiten que la IA puede ser beneficiosa. En un pequeño apartado, eso así, la carta admite que la inteligencia artificial, usada de forma responsable, puede hacer que la creatividad humana avance. Sin embargo, destacan que algunas plataformas y desarrolladores de IA están usando esta tecnología para «sabotear la creatividad y socavar a los artistas, compositores, músicos y titulares de los derechos».

Una amenaza difícil de controlar. La demanda de estos artistas es lógica, sobre todo viendo cómo en efecto la IA es capaz de suplantar y crear canciones que podrían pasar perfectamente por la de artistas reales. Ocurrió con la célebre canción falsa de Drake y The Weeknd generada por IA que acabó siendo «asesinada» por la industria discográfica. De momento no ha habido movimientos contundentes que puedan frenar este tipo de proyectos, y la opacidad es total a la hora de saber cómo entrenan las empresas sus modelos de IA. 

Grimes tiene otra perspectiva. Mientras unos protestan, otros ven esto como una forma de negocio. Lo hace la arista Grimes, que anticipó el futuro de los músicos y propuso un nuevo modelo de negocio: ella permite que otros creadores que usan IA usen su voz, pero ella se lleva el 50% de los beneficios.

Estamos ante los DALL-E de la música. Al igual que DALL-E o Midjourney nos asombraron (y asombran) con su capacidad para generar imágenes, en las últimas semanas hemos asistido al nacimiento de proyectos que son capaces de generar música de forma extraordinaria. Adobe está en ello, pero entre los destacados está Suno.ai, que causa el mismo efecto en este ámbito que el que nos causó Dall-E hace dos años. Los resultados son sencillamente alucinantes.

Imagen | Walt Disney Television

En Xataka | La siguiente pesadilla de los autores ya está aquí: libros a su nombre escritos por una IA y a la venta en Amazon