Inicio Noticiero Digital Cuándo compraremos tantos coches eléctricos en España como en Noruega: hacemos números

Cuándo compraremos tantos coches eléctricos en España como en Noruega: hacemos números

Según los últimos datos de ACEA, el 11,9% de los coches que se venden en Europa son eléctricos. Al menos eso es lo que dice su último informe, correspondiente al Q3 de 2022 sobre las ventas totales en el continente. En él también se desgranan los datos de países como Reino Unido o Noruega.


Los datos, también dejan a las claras las dos velocidades que hay en el Viejo Continente a la hora de adoptar el coche eléctrico. Hasta el 30 de septiembre, en Alemania se vendieron 273.101 unidades, un 15,4% más que en el mismo periodo del año pasado. De hecho, la diferencia entre el Q1-Q3 2022 y el de 2021 es de 36.044 unidades. Esta cifra es casi idéntica a todos los coches eléctricos que se han vendido en España entre el Q1-Q3 2022 y el de 2021.

En los primeros nueve meses del año, se vendieron en nuestro país un total de 21.106 coches eléctricos. Esto nos da una idea de que su crecimiento sólo es representativo en términos absolutos o en cuota de mercado pues esta cifra es un 40,4% superior a la registrada en el mismo periodo temporal de 2021.

Noruega, la referencia en el coche eléctrico

Si hablamos de nuestro país, las ventas de coches eléctricos representan un 3,51% del mercado al final del tercer trimestre de 2022. Una cifra que contrasta (y mucho) con la verdadera locomotora en la compra de vehículos eléctricos: Noruega. Allí, el 77,78% de los coches nuevos que se compran son eléctricos.

En el país nórdico, las ventas de coches también se han resentido en lo que llevamos de año. Sin embargo, si hablamos de coches eléctricos sus ventas apenas han bajado un 0,8%, muy lejos del -63,9% de los vehículos híbridos enchufables, el -29,5% de los híbridos eléctricos, del -37,1% de los diésel y del -45,5% de los gasolina.

Para hacernos una mejor idea de lo que estamos hablando, en los nueve primeros meses del año se vendieron en noruega 79.931 coches eléctricos, mientras que los diésel y gasolina apenas consiguieron sumar 6.835 coches entre los dos combustibles y representar el 6,65% del total de compras.

Es decir, el mercado de vehículos nuevos en Noruega ha llegado a un punto de maduración en el que no sólo es que sea la primera opción a la hora de comprar vehículos. Además, si una tecnología resiste una caída en las ventas globales, esa es la electricidad.

En nuestro país, por el contrario, sí es cierto que la gasolina y, sobre todo, el diésel están sufriendo con la caída en ventas (-15,5% y -19,5%, respectivamente). Pero lo cierto es que la subida de los híbridos (171.652 unidades y un crecimiento del 8,3%) está ligeramente distorsionado por los híbridos suaves de 48 Voltios, los cuales también entran en esta categoría pero que, en la práctica, apenas ahorran emisiones y combustible.

¿Veremos estos datos en España alguna vez? ¿Conseguiremos convertirnos en Noruega y que el coche eléctrico sea la primera intención de compra para la gran mayoría de los compradores?

Una Europa de dos velocidades

Los resultados que, de momento, ofrece el coche eléctrico en España son preocupantes si lo comparamos con países como Alemania o Francia. Países que no se subieron al primer vagón del coche eléctrico como Noruega o Países Bajos pero en los que esta tecnología sigue ganando adeptos día tras día.

Los datos los ofrece ACEA con su informe del Q3 de ventas de coches en Europa. Como decíamos, mientras que en España se vendieron 21.106 coches eléctricos, Alemania se matricularon 273.101 unidades y en Francia otras 140.967 unidades. No es solo que en Francia se vendieran casi siete veces más coches que en España en el mismo periodo y Alemania casi trece veces más, es que el impacto en el mercado total es mucho más marcado.

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Ventas Q1-Q3 en Noruega, España, Alemania y Francia

Sus ventas crecen a muy buen ritmo (15,2% en Alemania y 31,8% en Francia), con una base mucho más sólida. Pero también su cuota de mercado es mucho mayor. En Francia, el 12,68% de los coches que se venden son completamente eléctricos, mientras que en Alemania es del 14,62%. Además, están abandonando al híbrido enchufable (caídas del 13% y del 10% en Francia y Alemania, respectivamente) porque la infraestructura ya soporta la adopción del vehículo eléctrico.

Si nos vamos a la red de recarga, en España se calcula que hay 1,6 cargadores en las carreteras españolas por cada 100 kilómetros, sólo ocho países de la Unión Europea están por debajo de esta cifra. Francia tiene 3,4 cargadores pero si saltamos a Alemania encontraremos 25,8 cargadores por cada 100 kilómetros. No es raro que Portugal, con 24,9 cargadores por cada 100 kilómetros sume un 19,7% de sus ventas entre eléctricos e híbridos enchufables.

De hecho, si comparamos cargadores y superficie, casi el 50% de los cargadores disponibles en la Unión Europea están en Países Bajos o Alemania. España ocupa el 12,5% de la superficie total de la UE y tiene el 3,4% de los cargadores. Francia ocupa el 13,7% de la superficie y tiene le 12,1% de los cargadores. Italia tiene una extensión que equivale al 7,1% y tiene el 7,7% de los cargadores disponibles. Países Bajos apenas alcanza el 0,8% de la superficie: tiene disponibles el 29,4% de los cargadores.

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Azul oscuro: superficie que ocupa el país en Europa
Azul claro: cuántos cargadores de Europa suma cada país

Fuente: ACEA

Todo esto tiene un segundo problema. Cuando hablamos de que Europa está adoptando el coche eléctrico a dos velocidades no sólo es una cuestión de compras en volumen. Tal y como nos ha reconocido algunas marcas, los fabricantes están priorizando mercados como el alemán o el francés a la hora de vender sus vehículos enchufables, pues en España encuentran más dificultades.

Esto implica que algunas firmas ofrezcan vehículos eléctricos e híbridos enchufables en nuestro país a muy largo plazo (con esperas de más de un año en algunos casos), lo que enquistamiento el problema y dificulta la adopción. Lo mismo sucede con las marcas chinas que están entrando en Europa y que podrían abaratar el mercado español. Sin embargo, para la mayoría, España no entra en sus planes.

Todo ello impide que se rompa el techo de cristal del 10% en las ventas de coches eléctricos en nuestro país en cuanto a cuota de mercado. Sin una base, de clientes que presionen a las energéticas, es más complicado que se despliegue una red que apoye su venta. Y sin una red de seguridad, muchos compradores no están dispuestos a dar el paso.

¿Cuándo seremos Noruega?

Es una pregunta difícil de contestar. En primer lugar, se tenía la esperanza de que este año el coche eléctrico diera un salto importante en nuestro país. Un buen hito para asentar las bases de un mercado de coche eléctrico esperanzador sería superar el 5% de las ventas. Lamentablemente, todo indica que nos quedaremos muy lejos de las mismas, pues actualmente nos movemos en el 3,51% de cuota de mercado.

En España hay otros dos problemas. Todo el tiempo que pasemos sin adoptar el coche eléctrico serán modelos de combustión que se sigan vendiendo en nuestro país. Los combustibles fósiles siguen representando el 60% de las ventas, pero en Alemania y Francia ya han conseguido reducir esta base al 54%. No hablemos de Noruega, con un 6,65% de las ventas las representan coches de combustión.

Estas cuentas, además, están falseadas por la cifra de híbridos en nuestro país, donde no se discrimina entre híbridos eléctricos e híbridos de 48 Voltios, que bajo el nombre de la tecnología híbrida esconden motores puramente de combustión que se apoyan anecdóticamente en la electricidad.

Si comparamos entre vehículos enchufables, Alemania y Francia también compran ya más eléctricos que híbridos. Si hablamos de los germanos, los híbridos enchufables representan el 11,54% de las ventas (por el 14,62% de los eléctricos). En Francia, los primeros quedan en el 7,96%, mientras que los coches eléctricos ya están en el 12,67%. La poca madurez del mercado español se refleja en estos números, con un 5,72% para los PHEV y un 3,51% para los coches eléctricos.

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Si hacemos la suma de cada país, uno de cada cuatro coches que se vende en Alemania se enchufa a la red eléctrica. En Francia es uno de cada cinco. En España no llega a uno de cada diez.

Esto debería cambiar próximamente. Los cálculos del Gobierno es que deberíamos terminar el año con 45.000 enchufes en nuestras carreteras. En junio, apenas se contabilizaban 13.411 enchufes. Y hay que sumar que no siempre funcionan a la velocidad que demandamos. Es algo que he aprendido circulando regularmente con este tipo de vehículos.

Europa, sin embargo, ha llegado a un acuerdo para que se empiece a trabajar en un ambicioso plan: un enchufe de 150 kW y una suma mínima de 300 kW disponibles cada 60 kilómetros a finales de 2025. Si esta red está garantizada, las cuentas y los cálculos para viajar en coche eléctrico serán, en la mayoría de los casos, una cuestión del pasado.

Además, hay que tener en cuenta que en 2025 entrará en vigor Euro VII. Esta nueva normativa de emisiones prevé durísimas restricciones en materia de emisiones contaminantes, lo que hará muy difícil que se sigan vendiendo vehículos de combustión. Los modelos que veamos entonces estarán altamente electrificados en su mayoría. Sin olvidar que a partir de 2035 estarán prohibida la venta de vehículos con motores de combustión, salvo contadas excepciones.

¿Qué quiere decir esto? Que a partir de 2025 no le bastará a los fabricantes optar por vender en España los automóviles diésel y gasolina que no colocan (o no les interesa colocar) en otros mercados. Todo indica que será entre 2025 y 2030 cuando demos el paso a una adopción masiva (en la compra) de vehículos puramente eléctricos y, por tanto, nos acerquemos a las cifras actuales que ya muestra Noruega.

Hemos tenido la oportunidad de acoger el coche eléctrico, de favorecer una red de recarga que diera seguridad a los potenciales compradores, pues el interés, además, no deja de aumentar. Así lo dicen los informes que realiza periódicamente Carwow. Sin embargo, parece que serán las regulaciones europeas y la falta de alternativas al vehículo eléctrico los factores que terminen por determinar la compra de esta tecnología.

Foto | Xataka y Andrew Roberts

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