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Europa depende de muchos más gaseoductos que Nord Stream. Y ahora contempla con temor más sabotajes

Tres fugas sin precedentes en los gasoductos Nord Stream han vuelto a poner a Europa en alerta. El gran tamaño de los agujeros evidencia que ha sido un sabotaje, pero todavía no está claro quién ha sido responsable ni cuáles son sus motivaciones. Afortunadamente, ninguno de los dos gasoductos afectados estaba en funcionamiento. No ocurre lo mismo con el resto de gasoductos que proceden desde Noruega. Sobre ellos recae el 25% del suministro de gas europeo.


Hacer un agujero a 70 metros de profundidad en el agua no es sencillo. Según el Instituto Sismológico Sueco fueron varias explosiones. La primera de ellas al sureste de Bornholm, con una magnitud de 1,9 y hacia las 2:03 de la madrugada. La siguiente hacia las 7.04 de la tarde del lunes, con una magnitud de 2,3.

Hay que tener en cuenta que el gasoducto tiene una pared de acero de 4,1 centímetros y está revestido con hormigón reforzado de hasta 11 centímetros. Cada sección de la tubería pesa 11 toneladas, que se incrementa hasta las 25 toneladas sin tenemos en cuenta el revestimiento.

Un sabotaje que pone en jaque a Europa. Más allá de investigar las causas, la reparación será otro de los problemas. Nord Stream AG es una empresa paralizada por las sanciones y sin casi personal. Si la viabilidad de estos dos enormes gasoductos estaba en entredicho, con este sabotaje su futuro es más negro que nunca.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha explicado que «ahora toca investigar los incidentes y obtener total claridad sobre los eventos y por qué.Cualquier interrupción deliberada de la infraestructura energética europea activa es inaceptable y conducirá a la respuesta más fuerte posible».

El Báltico en el punto de mira. Tras detectarse las fugas, la Dirección General de Energía de Dinamarca activó la emergencia en los sectores eléctrico y gasístico a nivel naranja, el segundo más alto en una escala de cinco. Pero las reacciones no se han hecho esperar y todos los países del Báltico se han puesto en alerta. Si alguien ha logrado atacar los Nord Stream 1 y 2, el resto de gasoductos también podría verse afectado.

Noruega es el principal suministrador de gas al resto de Europa, con más de 4 millones de barriles por día. Mientras que los gasoductos Nord Stream estaban paralizados, Europa sí cuenta con el gas nórdico para este invierno.

Zonas de exclusión para drones. El ministro de energía de Noruega ha explicado que redoblarán la seguridad de sus instalaciones de petróleo y gas, así como vigilarán movimientos de drones. Precisamente la autoridad del petróleo noruego ha alertado de sus peligros. Todas las instalaciones de gas cuentan con una zona de exclusión de 500 metros en horizontal y vertical para evitar los drones.

En un comunicado, explican que habían «advertido/notificado recientemente sobre una serie de observaciones sobre drones/aviones no identificados cerca de instalaciones en alta mar», e instan a «una mayor vigilancia por parte de todos los operadores y propietarios de embarcaciones».

Ha coincidido con la inauguración del gasoducto del Báltico. Las tres fugas han sucedido cuando otro importante gasoducto se ha puesto en marcha. Estos días los líderes de Noruega, Dinamarca y Polonia se reunieron para inaugurar el gasoducto del Báltico, que conecta los países nombrados. «La era de la dominación rusa en el campo del gas está llegando a su fin, la era que estuvo marcada por el chantaje, las amenazas y la extorsión», explica el primer ministro polaco Mateusz Morawiecki.

Este gasoducto se adelantará un mes según el calendario previsto debido al incremento de trabajo por parte de las autoridades danesas, siendo la fecha de su puesta en marcha a finales de noviembre, en vez de en enero. El proyecto lleva unos años en marcha y era el plan de Polonia, una vez se acababa su contrato con Gazprom a finales de 2022.

El gasoducto del Báltico cubrirá, según lo pactado, un 15% de la demanda polaca anual, aunque su capacidad total es cuatro veces superior. De hasta 10.000 millones de metros cúbicos de gas por año. En comparación, el Nord Stream 1 afectado es mucho más grande, con una capacidad de 55.000 millones de metros cúbicos de gas.

Quién puede estar detrás de algo así. Aquí entramos ya en el terreno de la especulación. En vez del quién y por qué, quizás es interesante antes fijarse en el cómo. Los agujeros en los gasoductos no han sido fortuitos. Según un experto consultado por Tagesspiegel, se necesitarían buzos o un submarino para dañar las tuberías. La fuga de Bornholm ocurrió a una distancia de unas 12 millas náuticas de aguas internacionales.

Según el experto en submarinos H.I Sutton, los principales submarinos rusos están operando en otros mares y difícilmente habrían podido realizar una acción así. No descarta la posibilidad de vehículos submarinos autónomos, desarrollados en centros como el de San Petersburgo, recién abierto.

Hacia Estados Unidos apunta el ex ministro de defensa polaco, Radek Sikorski. En relación al aliado europea de la OTAN, según explica Spiegel, la CIA avisó recientemente a Alemania sobre un posible ataque a los gasoductos Nord Stream 1 y 2.

Es demasiado pronto para conocer los motivos, pero lo que sí parece claro es que los países nórdicos y Europa han tomado nota del aviso. Las fugas de los Nord Stream no afectarán al suministro de gas, pero otros accidentes en el resto de gasoductos sí podría tener un efecto más grave.

Imagen | Norskpetroleum

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