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Nigeria se convierte en el primer país en cancelar buena parte de sus vuelos por el encarecimiento del combustible: "es inasumible"

Nigeria tiene una superficie de casi 924.000 kilómetros cuadrados —un 80% más que España— y entre Lagos y Kano, dos de sus ciudades más importantes, hay aproximadamente 840 kilómetros de distancia. A pesar de esas dimensiones y de su densa población, en cuestión de horas el país verá reducida de forma drástica su parrilla de vuelos y las posibilidades de moverse a nivel nacional. Lo hará de forma indefinida, hasta nuevo aviso. El motivo: el encarecimiento del combustible.

El efecto de la guerra de Ucrania, el coste de las materias primas rusas, el recorte en la cuota de exportación china e incluso la herencia arrastrada de la pandemia han conformado una "tormenta perfecta" que ha disparado el coste de los combustibles empleado por los aviones, que ya en condiciones normales supone una carga importante en las finanzas de las aerolíneas.

Los datos son elocuentes y dibujan una escalada delirante. Según detalla La Vanguardia, en 2021 cada litro de combustible de turbina tipo Jet A-1 costaba 0,43 euros en Nigeria. A principios de año el precio se había doblado ya hasta los 0,82 y en abril, con las tropas rusas avanzando por Ucrania, la tarifa superaba los 1,6 euros. La escalada ha sido tan pronunciada que las propias aerolíneas han concluido que con frecuencia no les compensa sacar sus aviones de los hangares.

Cuando no compensa despegar

Mmia Intl Terminal 2019

Aeropuerto Internacional Murtala Muhammad, en Lagos.

Tras varios meses “subsidiando” las operaciones y soportando el efecto de la subida de costes, la asociación que representa a las compañías nigerianas envió esta semana una carta al Gobierno en la que le comunican que seguir operando vuelos internos les resulta totalmente inviable. “La situación es inasumible”, recalca Abdulmunaf Yunusa, presidente de la asociación y dueño de Azman Air, quien recalca que el sector “ha estado aguantando todo lo posible sin subir prácticamente precios”.

La medida empezará a aplicarse mañana y convertirá a Nigeria en el primer país del mundo que se ve obligado a cancelar de forma parcial sus vuelos por la escalada de los combustibles. La decisión se centrará en las “operaciones a nivel nacional”, manteniendo al margen, al menos de momento, las rutas internacionales; pero afectará probablemente al país tanto a nivel económico como social. Con las rutas por carretera marcadas por los grupos armados, muchos nigerianos optan por tomar aviones para moverse de un punto a otro de su extensa nación, la más poblada de África.

De media, las aerolíneas de Nigeria realizan alrededor de 1.600 vuelos a la semana, la inmensa mayoría, el 95%, de carácter nacional. Tampoco es fácil concretar cuánto durará la restricción ni cuál será la solución que permita revertirla. En marzo la corporación Nigerian National Petroleum acordó otorgar licencias a las compañías del sector para importar combustible, una maniobra que buscaba un recorte de gastos pero no ha impedido que semanas después se opte por la suspensión.

“Si bien se dice que el combustible de aviación constituye aproximadamente el 40% del coste operativo de una aerolínea a nivel mundial, el aumento actual lo ha disparado en Nigeria alrededor del 95%”, recalca Abudulmunaf. Desde el sector se incide de hecho en el mensaje de que la mayoría de las empresas ya opera en pérdidas y un aumento sostenido de las tarifas pondría en serios aprietos su futuro: "cualquier subida adicional de los precios va a matar su negocio".

La decisión del sector no deja de ocultar ciertas ironías. La principal: que la restricción se aplique precisamente en un país en el que el petróleo representa el 40% del PIB. Otros dos datos relevantes es que la medida coincidirá —y con toda probabilidad eclipsará— una huelga de personal para exigir la actualización de salarios; también que las compañías pagan su combustible en dólares y cobran a los pasajeros nigerianos en la moneda nacional, devaluada en los últimos meses.

Aunque Nigeria es la primera en dar un paso tan drástico, no es el único país que ha tenido que mover ficha por el encarecimiento de los combustibles. En el aeropuerto internacional Blaise-Diagne, en Senegal, han avisado ya que no pueden garantizar combustible para aviones de otros países , lo que ya ha llevado a operadores europeos a realizar escalas técnicas en Canarias o Marruecos.

Imágenes | lkarasawa (Flickr) y Sm105 (Wikipedia)

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