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Salesforce también congela las contrataciones: la depresión de las tecnológicas se ceba con el empleo

Las grandes tecnológicas se encuentran algo asustadas porque están ganando menos dinero (aunque siguen ganando mucho), y están pagando los platos rotos con el empleo. Una tras otra, las big tech han ido anunciando en las últimas semanas medidas para contener gastos que implican la congelación de las contrataciones o el despido de algunos de sus trabajadores. Tras Meta, Twitter, Netflix o Uber, ahora es Salesforce la que ha anunciado lo propio a través de un comunicado interno al que ha tenido acceso Business Insider.

De acuerdo con dicho comunicado, Salesforce ha decidido adoptar varias medidas para contener sus gastos, entre las que se encuentran frenar las nuevas incorporaciones, limitar los viajes corporativos y descartar cualquier compra de empresas.

Gran motor de empleo. La congelación de las contrataciones de Salesforce supone otro varapalo para el mercado laboral del sector tecnológico, en especial en Estados Unidos, aunque también afecta a España, ya que la compañía ha sido uno de los grandes generadores de empleo de la pandemia. De acuerdo con los datos de la propia multinacional, desde el inicio de la emergencia sanitaria han contratado a más de 30.000 trabajadores, y sólo en el primer trimestre de 2022 se han incorporado a sus filas 4.000 nuevos empleados.

Sin embargo, la mala situación de la economía mundial ha afectado a Salesforce tanto como al resto de tecnológicas, y eso, sumado a la presión a la que se encuentra sometida la multinacional tras la multimillonaria compra de Slack, ha hecho que tome medidas de contención antes de que las cuentas se le vayan de las manos. Y no es para menos, ya que en los últimos seis meses la compañía de software ha visto como sus acciones se hundían un 50%, a pesar de seguir aumentando sus ganancias trimestre tras trimestre.

Slack, un lastre inesperado. Aparte del contexto económico desfavorable que golpea a todo el mundo, y que ha echado a temblar a más de una tecnológica, Salesforce tiene un condicionante adicional que lastra su economía: Slack. En diciembre de 2020, la multinacional compró el popular software de comunicación para profesionales por 27.700 millones de dólares, una operación a todas luces acertada por el crecimiento y potencial de esta herramienta, pero que está condicionando sus cuentas en estos momentos.

En su última presentación trimestral de resultados, los directivos de Salesforce señalaron que se están centrando en integrar sus múltiples herramientas en Slack, algo que no está siendo ni sencillo ni barato, pero confían en que pueda darles muchas alegrías en el futuro. Sin embargo, mientras lo consiguen, se esfuerzan por mostrar estabilidad financiera a sus accionistas, lo que, en un contexto económico como el actual, pasa por apretarse el cinturón.

Vacas flacas. Son varias las tecnológicas que han decidido contener gastos en las últimas semanas a través de la congelación de las contrataciones o los despidos. Todas ellas, en mayor o menor medida, se están viendo afectadas por la inflación y la inestabilidad financiera que ha provocado la guerra de Ucrania. Un mal común que se ve agravado, en algunos casos, por otros particulares que están llevando a estas compañías a ser más conservadoras que nunca.

Meta, por ejemplo, ha parado las contrataciones en buena medida por el retraimiento del sector publicitario, al que se suma el lento pero inexorable ocaso de Facebook como potosí del conglomerado y el ingente gasto que han realizado en los últimos meses en el desarrollo del metaverso.

El descenso de los ingresos publicitarios también ha afectado a Twitter, aunque en su caso la incertidumbre sobre su venta a Elon Musk también ha tenido bastante peso en la decisión de detener la llegada de nuevos empleados. Y Netflix, por su parte, vive la crisis económica dentro de su particular crisis de suscriptores: perdió 200.000 suscriptores en el primer trimestre de 2022, en parte por el cese de su servicio en Rusia, pero también por la cada vez más feroz competencia del resto de plataformas de streaming. Algo que se está saldando con numerosos despidos en la compañía.

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