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Un wearable para “oír” con la piel: Music:NotImpossible es un “traductor” de sonido a vibración

En los últimos años estamos viendo que los sensores electrónicos han mejorado mucho en su sensibilidad y precisión, y eso ayuda a que ingenieros y creativos den con utilidades cada vez más curiosas. Y la que se les ha ocurrido a Impossible Labs es algo irónica en cierto modo, ya que hace posible algo que parece poco imposible: que podamos disfrutar de un concierto sin oír por nuestros oídos, sino “oyendo” a través de su piel.

Lo quieren lograr con un wearable que integra una tecnología llamada precisamente Music: Not Impossible (M:NI) y que actúa a modo de traductor de las ondas sonoras para que sean percibidas por quien porta el dispositivo. Se probó en un concierto el pasado mes de septiembre en el que la mitad de los asistentes padecían alguna hipoacusia o discapacidad auditiva y la otra mitad no, de modo que todos pudiesen tener la misma percepción de la música (recurriendo a la piel).

Traducir el sonido para “oír” con la piel

Sabemos de este concierto tan peculiar por Ars Technica, quienes además pudieron hablar con Daniel Belquer, director de tecnología en Not Impossible Labs. El wearable en cuestión es una especie de chaleco o arnés que se conecta con unas bandas para tobillos y muñecas, portando las baterías necesarias para que funcione, y lo que hace es enviar pulsos eléctricos a los sensores de la piel según el sonido que perciban los sensores.

Lo que describen es más o menos un “traductor” de ondas sonoras a vibraciones, las cuales se producen según los pulsos que se reciban. De este modo, cada parte tiene un botón rojo que servirá para seleccionar el nivel de vibración deseado (bajo, medio o alto) y que también es el botón de apagado.

La idea es que la música se perciba por la piel en vez de por los oídos, matizaba Belquer a la publicación, y para ello se han centrado en las magnitudes del sonido que según la empresa mejor procesa este extenso órgano: la intensidad y la amplitud de onda (y no tanto la frecuencia). Una vez se tuvo claro que la base tenía que ser dar con algún tipo de camino secundario o bypass a la percepción del sonido al cerebro, la piel era una buena candidata por sus características y al ser el órgano con mayor superficie del cuerpo humano.

El que muestran en su web no es el primer prototipo (podemos ver algunos vídeos en lenguaje de signos que explican cómo se pone y cómo funciona), de hecho llevan dos años trabajando en mejorar la estética (y otros aspectos). Han contado para ello con testers con conocimientos musicales como Mandy Harvey, una músico de jazz que padece una discapacidad auditiva.

La experiencia vibrotáctil

Al parecer, Mick Ebeling, fundador y CEO de Not Impossible Labs dio con la idea al darse cuenta de que las personas que padecen sordera se posicionan frente a los altavoces al asistir a un concierto, para percibir lo mejor posible las vibraciones, y de que algo podría mejorar (o ampliar) esa experiencia dado que así sólo se perciben los graves. Aunque como él mismo explicaba en el vídeo la idea era que todo el mundo tuviese una experiencia nueva, que se percibiese la música al mismo nivel independientemente de la percepción auditiva.

Mandy

El wearable y su tecnología ha tenido conejillos de Indias de la talla de Hans Zimmer, Lady Gaga o Pharrell, quienes según Ars se declararon fans de la idea, lo que el CEO describe e imagina como música vibrotáctil (hablando de un futuro con DJs vibrotáctiles que jueguen con las posibilidades de esta percepción). Es muy llamativo y no sólo puede ser un aliciente en la experiencia sensorial para quienes padecen alguna hipoacusia, la empresa quiere que sea algo también llamativo para quien busque una manera distinta de sentir el sonido, pero habrá que ver hasta qué punto esta vibración permite disfrutar a otro nivel.

En la agenda de Not Impossible Labs está el lanzamiento de una versión comercial en 2019. Habrá muestras del producto en exhibiciones, como el Museo de Ciencia e Industria de Chicago (Estados Unidos), así que veremos si aparecen por el CES 2018 o alguna de estas ferias tecnológicas, y sobre todo si tenemos la oportunidad de probarlo.