A los zarrapastrosos de Podemos les crecen los ‘enanos’

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Los explica con la precisión quirúrjica de un cirujano cardíaco Javier Ruiz de Vergara en ‘EsDiario’ este 2 de agosto de 2017: “Podemos se descompone; saltan por los aires las cuentas electorales de Iglesias“.

¿Los motivos? Fundamentalmente dos: El desarrollo urbanístico y la estrategia política, en el caso de Madrid. Y el referéndum independentista, en el caso de Cataluña (‘El País’ amarga las vacaciones a Pablo Iglesias con una encuesta que deja tiritando a Podemos).

Son estas, aunque podrían ser perfectamente otras, las razones que justifican el estado de progresiva descomposición de Podemos en dos comunidades en las que los de Pablo Iglesias irrumpieron con fuerza en las elecciones de 2015. ¿El problema? Qué no lo hicieron en solitario sino en compañía de otros.

Y es que Podemos creció y gobierna gracias a alianzas con antisistema, anticapitalistas, restos del naufragio de Izquierda Unida, plataformas varias antideshaucio y agrupaciones vecinales que, ahora, se han rebelado (El rojerío de Podemos se rebela contra Carmena por “pusilánime” y “acomplejada”).

En el peor momento, ya que a la vuelta de las vacaciones su secretario de Organización, Pablo Echenique, tiene un claro mandato de Pablo Iglesias: ponen en marcha la maquinaria electoral para preparar las listas -con un complejo sistema de primarias- para las municipales y autonómicas de la primavera de 2019.

El reto es más que complicado para los morados: el PP ha recuperado su pulso local tras la regeneración en sus congresos y el PSOE parece haber cerrado su grave crisis interna y, al menos hasta esos comicios, pedristas y susanistas caminarán unidos aunque sea gracias a una tregua estratégica.

A la vuelta del verano, los partidos pondrán en marcha sus maquinarias para las autonómicas y municipales de 2019. Y el partido morado se desangra en sus dos grandes feudos urbanos.

¿Los motivos? El desarrollo urbanístico y la estrategia política, en el caso de Madrid. Y el referéndum independentista, en el caso de Cataluña.

Son estas, aunque podrían ser perfectamente otras, las razones que justifican el estado de progresiva descomposición de Podemos en dos comunidades en las que los de Pablo Iglesias irrumpieron con fuerza en las elecciones de 2015. ¿El problema? Qué no lo hicieron en solitario sino en compañía de otros.

El problema para Iglesias es que en sus dos ayuntamientos-escaparate, Podemos atraviesa una guerra civil de incalculables consecuencias. En Barcelona, con una rebelión en toda regla de su líder, Albano Dante Fachín, contra la dirección nacional de la madrileña calle Princesa. Y en el Palacio de Cibeles, con una batalla caínita entre Manuela Carmena, Podemos, Ganemos (IU) y los Anticapitalistas de Miguel Urban.

“Lo que se hace en Cataluña se decide en Cataluña”, le espetó este mismo lunes Dante Fachín a Iglesias, horas después de que Echenique reconociera su fracaso.

En Comú Podem -la antigua plataforma de Ada Colau y Xavier Domenech, que ahora han impulsado los Comunes-, ha ignorado las órdenes de Madrid para someter la estrategia sobre el referéndum del 1-0 a una Asamblea Ciudadana Nacional.

Iglesias había dado instrucciones para que Podemos permaneciera al margen del procés pero Fachín ha alineado a los suyos con los independentistas para movilizar a sus bases a favor de la consulta ilegal.

El reto electoral es más que complicado para los morados: el PP ha recuperado su pulso local tras la regeneración en sus congresos y el PSOE parece haber calmado su grave crisis interna

Tampoco las cosas transcurren mejor en la capital. Baste un párrafo del durísimo comunicado lanzado en las últimas horas por los Anticapitalistas contra Manuela Carmena y su equipo.

“La recién anunciada Operación Chamartín supone un boquete en la credibilidad del proyecto de Ahora Madrid. Un proyecto que decía venir a acabar con la especulación y con la cultura del “pelotazo”.

Desde Anticapitalistas tenemos claro que gobierne quien gobierne no vamos a aplaudir pelotazos y exigimos que Ahora Madrid sea fiel al mandato popular recogido en el programa con el que se concurrió a las elecciones municipales del 2015″.

Tal es la situación interna en Cibeles que Manuel Carmena parecía dispuesta, convencida por Iglesias, de reconsiderar su decisión de no volver a presentarse y sí hacerlo. Ahora está expresando de nuevo sus dudas a su entorno.

En algunas de estas plataformas, como Ganemos y Anticapitalistas, hay quien ya defiende concurrir a las municipales con candidatos y listas propias. Graves problemas para Iglesias y Echenique. Peligran los feudos más valiosos. Y en Andalucía, manda otra anticapi, Teresa Rodríguez.