Carta (imaginaria) de Rachid a su primo de Tánger tras los atentados de Barcelona

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AR.- Querido primo: Te escribo tras lo ocurrido en Cataluña. Supongo que ya te habrás enterado. Un hermano nuestro atropelló a una multitud de turistas en las Ramblas matando a 13 e hiriendo a más de cien. Al principio era todo muy confuso. Escuchando los informativos catalanes y a los jefes de los Mossos, todo apuntaba a que se trataba de un accidente. Nos contaron que una furgoneta había atropellado a varias personas en las Ramblas y en seguida pensé que las causas del accidente podían estar relacionadas con el mal estado del líquido de frenos. No tardó la prensa canalla en dar detalles y el accidente pasó a convertirse en un hecho intencionado de un paisano nuestro. Le dije a la Mimouna y los niños que no salieran de casa por temor a los racistas del barrio, cuya intolerancia es cada vez mayor. En ramadán, por ejemplo, llamaban a la guardia urbana cada madrugada porque les molestaba que tuviésemos la música a todo volumen. También se quejaron cuando en el Eid al Adha del año pasado matamos a un cordero en la zona común del edificio. Les dijimos que limpiaríamos la sangre, pero nada. Al final tuvimos que recurrir a Esteban Ibarra, un buen amigo nuestro, para que éste les amenazara con una denuncia por odio racial.

En fin, como te decía, tras el accidente intencionado tomamos algunas precauciones para evitar a los racistas. Pero conforme pasaban las horas y la cifra de muertos iba aumentando, ocurrió justamente lo contrario. Los señores separatistas nos renovaron su afecto haciendo que nos sintiéramos las víctimas, mientras que los fascistas y los racistas pasaron a ser los agresores. En los medios controlados por los separatistas no se hablaba para nada del terrorismo islámico y sí de la catalanofobia de los españoles y del racismo de los catalanes que se negaban a contemplar el incidente de las Ramblas como un hecho aislado y ajeno por completo a nuestra religión de paz. Un concejal de la CUP me llamó para pedirme tranquilidad y lamentar que resultara para nosotros un trago tan amargo que se hablara del islam, y no del fascismo, como el causante de todo el dolor que se vivía en Cataluña. Yo me hice el ofendido y le exigí una declaración oficial de repulsa al fascismo.

Y la hubo. Al día siguiente, el grupo municipal de la CUP culpó al “terrorismo fascista fruto del capitalismo del atentado en las Ramblas de Barcelona” y también dijeron que “hay que seguir firmes frente al fascismo, ninguna concesión al terror”. Rechazaron también, “frontalmente, todas las interpretaciones y actuaciones racistas y clasistas que estos hechos desencadenarán con el objetivo de profundizar los procesos de represión y militarización de la sociedad”. El comunicado de la CUP me alegró mucho. Creo que en el fondo se sienten en deuda con nosotros. Ellos están contra de los turistas y puede que les impresionara una acción de turismofobia tan sorprendente como la de las Ramblas.

Querido primo, los del Gobierno catalán, aunque aliados, cada día me sorprenden más. En vez de alentar a los medios para que sus lectores y televidentes visualizaran el alcance de la tragedia, lo que hizo fue obligar a sus medios subvencionados (que aquí son todos) que ocultaran las imágenes de los muertos y heridos. Dijeron que les parecía demasiado duro, que podía herir sensibilidades y alimentar la islamofobia. Algunos medios separatistas tomaron nota y llevaron a sus portadas una foto de un gatito con ojos llorosos, un lazo negro y el siguiente titular: “En Barcelona ha pasado una cosa muy mala y muy fea”.

A un periodista muy racista le ha parecido muy mal lo de ocultar las imágenes. Dice que espera que al médico también le digan que el tratamiento para una neumonía son pastillas Juanola, chupadas con moderación; al ingeniero, que a la estructura para ese viaducto le falta una poquita de hormigón armado, que se le ve enclenque; al abogado, que le recomiende a su patrocinado que se declare culpable, que total en la cárcel tampoco se está tan mal. Y al policía, que los terroristas de Barcelona tampoco eran tan malos, como para tener que pegarle cuatro tiros. Espero que el fiscal del odio tome cartas en el asunto.

El viernes, grupos de fascistas quisieron manifestarse en las Ramblas para repudiar el terrorismo y solidarizarse con las víctimas. Una intolerable provocación de quienes rechazaron el disfraz de gatos para ponerse el de lobos. La provocación, sin embargo, tuvo respuesta. Nuestros amigos los perroflautas, llegados desde toda Cataluña, increparon y golpearon a los fascistas por atreverse a relacionar a los musulmanes con el incidente de las Ramblas. También algunos vecinos. Un psiquiatra muy xenófobo ha comparado la reacción de esos catalanes con el síndrome de Estocolmo. La verdad, primo, entre tu y yo, pero las imágenes eran para desternillarse de risa. De inmediato desapareció la inquietud que sentimos el viernes. ¿Qué podíamos temer mientras tantos catalanes nos hacían el trabajo sucio? Tendrías que haber visto a esos prendas, con sus tatuajes, sus rastas, sus sucios atavíos, sus esteladas. Era muy gracioso verlos combatir con tanto odio a quienes quieren protegerlos, mientras pretenden abrir las fronteras a los que pretenden destruirlos. “Contra el odio fascista. No pasarán”, fue el lema de nuestros tontos útiles, que además tuvieron la delicadeza de no acordarse de nuestros hermanos musulmanes autores de los sucesos del día anterior. Lo sorprendente es que no culparan a Franco del atentado. Lo más desternillante sin embargo fue ver a los maricones con sus banderas arcoiris, en defensa de los que no dudarían un segundo en lanzarlos desde una azotea o colgarlos de una grúa. No soportan que les recuerden que los asesinos que el jueves sembraron la muerte en las Ramblas de Barcelona son sus camaradas. En el fondo comparten con nosotros el odio a muerte a Occidente. Y el mensaje que nos mandan es bastante claro: hagáis lo que hagáis, aunque nos matéis uno a uno, seguiremos culpando a los fascistas de vuestros crímenes. Querría entender tan intrincado misterio acerca de la naturaleza humana de los progresistas, pero se me hace imposible.

Querido primo, creo que la conquista de Cataluña va a ser más fácil de lo que imaginábamos. Nuestros amigos de la ANC han pedido a la gente que no use la bandera de España para solidarizarse con los atentados. Han perdido tanto el sentido de la realidad que desconocen hasta qué punto la estelada refuerza en nosotros la confianza en la victoria, mientras que la bandera rojigualda intimida a la mayoría de nuestros hermanos, ya que asocian sus colores facciosos con personajes tan fieros como Don Pelayo, el Cid Campeador, Sancho el Fuerte, Fernando III, Alfonso X, los Reyes Católicos, Gonzalo Fernández de Córdoba, todos ellos tan terriblemente malos, racistas e islamófobos que nuestros amigos de Podemos quieren proscribirlos de los textos escolares.

La prensa de la caverna, sin embargo, lejos de valorar estos gestos del Gobierno catalán para allanar los obstáculos que se nos presentan, lo que está haciendo es cuestionar su eficacia en lo que llaman la lucha contra el terrorismo yihadista. Como si en Cataluña hubiese otro terrorismo que el de los fascistas. Están diciendo que la CIA informó a los Mossos, hace dos meses, de que se estaba preparando un atentado en las Ramblas; que la Generalitat hizo oídos sordos a una petición del Gobierno español para que se colocaran bolardos y grandes maceteros en lugares de mucha afluencia; que si nada de esto ocurriría si se dejara a la Policía Nacional y la Guardia Civil hacer el trabajo para el que los Mossos no están capacitados; que si al Govern le preocupaba más el procés independenmtista que la seguridad de los catalanes y así un puñado de injurias catalanofóbicas. Sólo les faltó decir que Carod Rovira se entrevistará en Perpignan con el Estado Islámico para que no se atente más en Cataluña.

Imagen de los grupos ultraizquierdistas congregados el viernes en las Ramblas (AFP)

Imagen de los grupos ultraizquierdistas congregados el viernes en las Ramblas (AFP)

En realidad, primo, el guión es tan previsible como inverosímil, que aunque parezca una contradicción, tratándose de Cataluña, resulta del todo coherente. Un hermano que va a mi mezquita sostiene sin embargo que detrás del suceso de Barcelona se encuentra la ‘mano negra’ del sionismo, que según él son quienes están subvencionando el independentismo catalán. Dice que están muy nerviosos porque están a punto de perder la guerra en Siria, en Irak y en Irán, y que intentan distraer la atención internacional con atentados simultáneos en varias naciones europeas, persiguiendo imponer gobiernos afines a sus intereses, principalmente de izquierda. Dice que están muy equivocados quienes piensan que actos como el de Barcelona son preparados y ejecutados por cuatro moros locos. Y que los inductores son gente muy poderosa, que pertenece a la élite global.

He estado dándole vueltas y, en efecto, hay cosas que, aunque a nosotros no nos incumbe, apenas concuerdan. Por ejemplo, observar al jefe de los policías que ejecutaron a uno de nuestros hermanos, vistiendo bermudas y calzando chanclas. Además, primo, hay otros hechos sospechosos y que no responden a una lógica: ¿Por qué no habían manteros en las Ramblas en el momento del incidente, cuando cualquier día y a cualquier hora se encuentra plagada de ellos? ¿Por qué nos informaron falsamente durante cuatro horas que el número de fallecidos era de tan sólo uno? ¿Por qué la falsa noticia del terrorista que se había refugiado en un local comercial, armado hasta los dientes, y que estaba negociando su entrega con la policía? ¿Por qué los servicios secretos de Estados Unidos alertaron a los españoles de un posible acto terrorista en Barcelona? ¿Por qué el caos social, policial, comercial y de seguridad durante semanas en el aeropuerto del Prat? ¿Por qué ha arreciado la agresividad contra España de los políticos separatistas y por qué se están acelerando los preparativos para el referéndum de independencia del 1 de octubre? ¿Por qué, desde los medios separatistas, se está subrayando la efectividad de los Mossos cuando fueron incapaces de prever nada y se limitaron a disparar contra chiquillos que parecían pedir a gritos que los liquidaran, uno de ellos portando un falso cinturón explosivo? ¿Por qué no se detuvo al conductor de la furgoneta en las Ramblas y cómo pudo volcar en un control policial en Cambrils el coche donde viajaban los que luego fueron abatidos? ¿Cómo pudieron escapar, con el auto boca arriba, armados con cuchillos, para después acudir al encuentro de la policía catalana? ¿Por qué no se dejó a la Guardia Civil investigar el piso de Alcanar donde, según nos cuentan, algunos de los nuestros preparaban un gran atentado con explosivos?

Presuntos yihadistas abatidos en Cambrils por la policía política catalana.

Presuntos yihadistas abatidos en Cambrils por la policía política catalana.

En fin, aprovecho para darte recuerdos del primo Chafik. Con lo del atentado le va bastante bien. Ha dejado de vender camisetas y zapatillas deportivas en la Barceloneta y ahora se dedica a la venta de velas y ositos. Ayer se le acabó la mercancía y ya está negociando con un mayorista de Hong Kong aumentar la mercadería. Los bazares chinos de Barcelona también están haciendo su agosto, nunca mejor dicho, con los peluches y las velitas.

Por lo demás, espero que prensa tan fascista como Alerta Digital nos vaya aclarando las dudas, porque si fuera por los medios separatistas, viviríamos tan a oscuras como los cristianos en las catacumbas romanas. Te seguiré informando. Un beso de tu primo Rachid. Insha’ Allah.