¿Quién se acuerda de Companys?

30

¿Y qué va a hacer el Gobierno? La pregunta, por sonada, es escasamente recordada. El iluminado de Lluís Companys es silenciado por los actuales independentistas catalanes, en su mayoría iletrados, al haber sido un loco de atar al proclamar la independencia durante la II República y saber que hizo locuras en pro del “país catalán”. Y los actuales de derechas callan porque fue durante el mandato franquista -con juicio y todo, no se olvide- cuando fue fusilado, muerto y sepultado por rebelión militar (15. X. 1940).

Y qué se va a hacer con este Puigdemont, el chico que no usa champú para el pelo ni para la sesera y que no le sale de los cojones hablar en nuestra lengua (dígase español y no castellano) porque el idioma, para los independentistas, es un arma tan poderosa como la mentira. El pollo pera de la Generalidad ha convocado, de viva voz, no por escrito, no se atreve a firmar ni un acta de defunción, la fecha para la consulta soberanista.

Ellos, los sediciosos, se jactan de que el día está próximo. Consulta que, como se sabe, se hace en cajas de zapatos, debe ser que andan descalzos y en su peregrinar pedigüeño pedirán calzado al Estado español (nunca España, aunque se enjuaguen la boca con perborato). Serán, dicen, al alimón el Polifemo de Junqueras y el jeta de Puigdemont, el primero de octubre y están locos por que se presenten los guardias civiles como se presentaron los guardias de asalto con el loco de Companys. Y a esta bufonada se apunta (en España no cabe un tonto más) Josep Guardiola, que reniega de nuestra nación después de haber estado jugando en la selección hispana y en el F. C. Barcelona con la liga española con las que se llevó sus buenos dineros.

Y dicen fuentes próximas a los “consultores” que para este referendo la Generalidad dedicará una partida de 200.000 euros mientras que en las farmacias catalanas escasean los fármacos para los mocos. Menos mal que en el “Estado español” disponemos de aspirinas para mitigar gripes y dolores de cabeza que nos producen estos enloquecidos independentistas.

Decía Cela que algunos tontos se creen medio listos y hablan de temas serenos y de mucho equilibrio: v. gr., el origen de la vida, el movimiento continuo o la unidad de la materia sustituida por la independencia con barretina. Éstos no han salido de la cagada, mi brigada.

Santiago López Castillo