Wendy Ramos: Corazón y alma de clown

“Cuando era chiquita decía: ‘Cuando crezca quiero dos cosas: comer lo que yo quiera y vestirme como quiera’”. ¡Y lo logró! Wendy Ramos, a los 50 años, reconoce ser una mujer exitosa porque cumplió todas sus metas.

“Creo que el éxito es lograr hacer lo que uno quiere, y tener una vida económica estable. Yo lo he conseguido. Trato de ser fiel a mí misma porque lo único que quiero es dormir tranquila”, reflexiona la actriz.

Wendy perdió a su madre a los cuatro años. Fue entonces que toda la atención de sus cuatro hermanos mayores, de su padre y de sus profesores de colegio se centró en ella. El amor y la educación que recibió de su familia la hizo una mujer alejada de los estereotipos.

“La emoción por estudiar fue mil veces más grande que tener un hijo. Por eso me han dicho: ‘Se te pasó el tren’. Pero creo que yo me subo al tren que quiero”. Y en su voz se puede notar el orgullo.

Siempre estuvo ligada al arte. Participaba en todas las actuaciones de su colegio, le gustaba cantar, y soñaba con conocer el clóset de Yola Polastri. Ingresó a la Universidad de Lima, donde estudió Ciencias de la Comunicación, allí conoció la actuación, lo que despertó su pasión por el clown.

Aunque creció con la idea de que el artista se ‘muere de hambre’, decidió dedicarse a la actuación. Empezó con pequeñas obras y terminó trabajando como actriz y guionista en ‘Patacláun’, una de las teleseries más exitosas e irreverentes de los años noventa.

Al terminar la teleserie, inició una etapa trascendental en su vida: ser maestra de clown. Esto la convirtió en la madre del clown en el Perú y en Sudamérica.

“Mi meta fue difundir el clown no solo en Perú sino en Sudamérica. He dado muchos talleres afuera, solo me falta Bolivia… Gracias al clown me he amistado con mi pasado, y superé cosas que me avergonzaban y a las que tenía miedo”, reconoce.

El clown fue su herramienta de trabajo y la incentivó a fundar la asociación Bolaroja, con la que realizaba talleres, shows y visitaba hospitales y cárceles. Fue parte del Proyecto Belén durante 10 años con el reconocido médico de la risoterapia, Patch Adams. Y desde 2011 es embajadora de la Marca Perú.

La payasa de corazón espera encontrar el amor. Gracias a su experiencia de vida, aconseja a las mujeres “parar un rato y mirar si estamos caminando hacia donde queremos ir. Siempre podemos volver a empezar”. Ella lo sabe.

Dato

  • Wendy Ramos actúa en la obra Mamma mía, que va de miércoles a domingo a las 8:00 p.m. en el Teatro Peruano Japonés.
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