Despedido uno de los mejores investigadores del cáncer de España

El mejor centro de investigación del cáncer en España ha despedido de forma fulminante a Manuel Hidalgo, uno de sus científicos más prestigiosos. El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), dirigido por María Blasco, rescindió este lunes el contrato de Hidalgo por cuestiones disciplinarias, según han confirmado fuentes del centro.

Hidalgo era director del Programa de Investigación Clínica del CNIO, con 90 personas a su cargo, uno de los más importantes del centro. También dirigía la unidad de investigación clínica de tumores digestivos.

Este oncólogo estaba especializado en buscar nuevos tratamientos contra el cáncer de páncreas, un tumor que va en camino de ser el segundo más letal en España por detrás del de pulmón y para el que no existen terapias específicas. Hidalgo había creado en el CNIO una línea de investigación que usa ratones avatar a los que se les injertan los tumores de pacientes reales para buscar tratamientos personalizados. Hasta el momento el equipo ha desarrollado modelos para más de 200 pacientes. Según el CNIO, Hidalgo ha participado personalmente en el desarrollo de 30 compuestos antitumorales nuevos.

El cese de Hidalgo ha sido un “despido disciplinario por incompatibilidad” con el resto de sus ocupaciones y por no ir a trabajar al CNIO, dice el centro

Nacido en Antequera, Málaga, en 1968, Hidalgo ha tenido una carrera meteórica. Se formó en medicina en la Universidad de Navarra y la Universidad Autónoma de Madrid y después investigó en EE UU, donde en 2003 fue nombrado codirector del programa de cáncer gastrointestinal de la Universidad Johns Hopkins. En 2009 llegó como jefe del programa clínico al CNIO. Este centro depende del Ministerio de Economía y forma parte de la red de excelencia Severo Ochoa que agrupa a los organismos de I+D punteros del país.

El origen de la polémica está en octubre de 2015, cuando fue nombrado director del Centro Clínico de Cáncer del Beth-Israel Deaconess de Boston, un hospital vinculado a la Universidad de Harvard. Cuando anunció su fichaje, la institución estadounidense destacó su “trabajo rompedor en terapias experimentales y el desarrollo de modelos tumorales”.

Ese mismo año, el oncólogo consiguió un proyecto del Consejo de Investigación Europeo financiado con 2,5 millones de euros durante cinco años para buscar tratamientos personalizados contra el cáncer de páncreas en el CNIO. Gracias en parte a esa financiación se puso en marcha un ensayo clínico en el que participan varios hospitales públicos madrileños y para el que se ha reclutado a más de 10 pacientes. Según el CNIO el proyecto tiene previsto abarcar unos 150 pacientes en total.

El científico asegura que va a impugnar su despido y a “interponer una querella criminal”. Cita discrepancias con la directora del CNIO

La financiación europea queda ahora en vilo, ya que Hidalgo es el titular de la ayuda, pero no puede desarrollar el trabajo en un país que no sea de la UE o esté asociado a ella. Para mantenerla debe buscar una institución europea a la que trasladar el proyecto.

El cese de Hidalgo ha sido un “despido disciplinario por incompatibilidad” con el resto de sus ocupaciones y por no ir a trabajar al CNIO, según explica una portavoz del centro. “Su presencia en los últimos meses ha sido prácticamente inexistente”, aseguran. La Oficina de Conflictos de Intereses del Ministerio de Hacienda notificó en abril al CNIO que la nueva actividad de Hidalgo en EE UU no se podía compaginar con su puesto actual, siempre según la versión del centro. Desde entonces “se ha intentado que tuviera una dedicación con la que pudiera ejercer de una forma satisfactoria sus funciones sin que haya sido posible llegar a ningún acuerdo”, aseguran.

Hidalgo niega que haya una incompatibilidad especial y asegura que va a impugnar su despido y a “interponer una querella criminal”. “Todos los médicos que trabajan en el programa clínico del CNIO están en la misma situación que yo”, asegura. El oncólogo dice que propuso al centro “todo tipo de opciones” para compatibilizar su labor, pero “no quisieron ninguna”. El médico atribuye su despido a sus diferencias con la científica María Blasco, directora del CNIO. “Me ha bloqueado en todos los niveles, hasta el punto de negar pagos a proveedores de nuestros ensayos clínicos”, asegura.

Hidalgo señala que ya ha acordado con el Hospital Universitario de Fuenlabrada (Madrid) trasladar allí el proyecto financiado por el ERC, donde también se llevará otro programa de investigación de un millón de euros que ya tenía vigente con la farmacéutica Pfizer, así como otro proyecto de investigación de la UE. El científico calcula en total suman “unos cinco millones de euros”, asegura.

María Blasco ha declinado hablar con este diario. A través de un portavoz ha señalado: “El interés del CNIO es siempre facilitar la gestión de los proyectos y en ningún caso se ha paralizado ningún proyecto asociado a este investigador”.

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