Poemas para investigar sobre Parkinson

Un Pont de Versos. Un Puente de Versos. A Bridge of Versas . Een Brug van Verzen. Es el poemario en catalán, castellano, inglés y neerlandés de un catalán y una holandesa, Salvador Riera y Marieke Maerevoet, afectados por la enfermedad de Parkinson. Se conocieron en el portal de internet Unidos contra el Parkinson cuando ella preguntó por el autor de un poema que erróneamente aparecía como anónimo. Entonces se comunicaban en castellano y en inglés porque ninguno de los dos habla la lengua del otro.

Ahora el poemario de Salvador Riera y Marieke Maerevoet construye puentes entre lenguas, distancias y experiencias. La obra ha contado con las traducciones de Rosa Tirado y de Laia Fàbrega y sus autores destinan el importe de sus derechos de autor al Tecnocampus de Mataró para promover la investigación que establezca unos protocolos de ayuda al diagnóstico precoz de la enfermedad de Parkinson. La presidenta del TecnoCampus, Dolors Guillén, y el mismo Salvador Riera, firmaron hace unas semanas un convenio para la esponsorización por parte de los autores del libro de la investigación.

Marcos Faúndez, director de la Escuela Superior Politécnica del TecnoCampus asegura que el proyecto forma parte de la línea de colaboración que el TecnoCampus tiene con médicos del Hospital de Mataró a partir del análisis de señales grafoescriturales para poder analizar por ordenador algunas patologías, entre ellas la enfermedad del Parkinson. En esta investigación, el TecnoCampus aporta una solución tecnológica a los planteamientos de los neurólogos contando con los pacientes.

“El hospital, con nuestro soporte, ha creado una base de datos de señales de escritura y de voz con pacientes en off, es decir, sin medicación. Se han tomado muestras, se les ha dado medicación y se han vuelto a medir en on, cuando ya han tomado la medicación. El objetivo es el diagnóstico precoz y adecuar las dosis mínimas para reducir al máximo los efectos secundarios de las medicinas”, afirma Faúndez.

Análisis de la escritura

Salvador Riera insiste en que la enfermedad de Parkinson es tanto más llevadera cuando más pronto se detecta y que en sus primeras manifestaciones es difícil de diagnosticar. “Hay una manifestación inicial bastante común a todos los afectados como es la dificultad en la escritura a mano: nuestra escritura a mano se vuelve ininteligible y se va haciendo más pequeña conforme se va escribiendo”, explica.

En este contexto, el poeta recuerda que el TecnoCampus, en colaboración con el Hospital de Mataró, inició hace unos años una prometedora investigación de detección precoz del Parkinson mediante el análisis de la escritura de personas con un posible diagnóstico mediante muestras de sus escrito s a mano recogidas en tablets. “Es una investigación pionera a nivel mundial y que debe merecer nuestro apoyo. Por esta razón hemos cedido nuestros derechos de autor con el propósito de dar apoyo a este proyecto. Además nos pareció muy ilustrativa la metáfora que un libro escrito por afectados por el Parkinson fuese capaz de financiar la investigación para el diagnóstico precoz del Parkinson mediante la escritura”, recalca.

La superación de un reto

“El Parkinson te somete diariamente a un desafío, nunca eres capaz de predecir cómo te encontrarás ese día ya que la respuesta a la medicación es aleatoria”, señala Salvador Riera. El libro ha significado para él la superación de un gran desafío, el de la comunicación poética con una persona que no habla su lengua y que vive en un entorno cultural distinto.

Así lo cuenta: “He de dar las gracias más sinceras a Rosa Tirado, y también a Laia Fàbregas, por su colaboración en el libro, sin su ayuda el poemario no existiría. El trabajo de traducción y adaptación de los poemas a las cuatro lenguas ha sido especialmente intenso con Rosa: debíamos desmentir al gran poeta norteamericano Robert Frost cuando dijo lo primero que se pierde en una traducción es la poesía”.

Para llegar a publicar el libro se montaron dos equipos de traducción y adaptación, uno, presencial, formado por él y Rosa Tirado, responsable de las versiones inglesa, castellana y catalana y otro, virtual, formado por Laia Fàbregas y Marieke Maerevoet, responsable de la versión holandesa. Laia, además, era la responsable de la coherencia entre versiones al ser el único miembro del equipo que hablaba las cuatro lenguas.