¿Son las bebidas light tan sanas como aparentan?

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Las bebidas azucaradas siempre se han considerado como uno de los mayores factores adversos a la hora de hacer dieta. Para ayudar a su público objetivo, las mismas marcas que lanzaban estos productos azucarados decidieron crear un subgénero con el adjetivo light.

Estas nuevas bebidas prometen un refresco con el mismo sabor pero con 0 azúcares. La pregunta es, ¿son realmente sanas? ¿Son realmente más dañinas las bebidas azucaradas?

Edulcorantes artificiales, el verdadero veneno

Desde que aparecieron estas nuevas gamas de refrescos light, mucha gente se ha preguntado cómo consiguen mantener el sabor de la propia bebida si les han quitado todo el azúcar. Bien, la respuesta es sencilla: edulcorante artificial.

Según uno de los últimos estudios de la American Heart Association, este químico está completamente ligado al aumento de probabilidades de que la persona que lo consuma  pueda llegar a padecer demencia o derrame cerebral.bebidas

Es cierto que con estas bebidas light la carga calórica es menor, hasta en 140 calorías menos para ser exactos. Pero, ¿realmente compensa arriesgarse?

¿En qué ha consistido este estudio?

La asociación americana del corazón analizó durante 10 años consecutivos  a 4.300 participantes. La única diferencia entre participantes en la que se basaba el estudio para verificar su hipótesis principal era en la toma de bebidas light por parte de unos, y la toma de refrescos azucarados por parte de otros.

El resultado ya se conoce: aquellos que bebían las supuestas bebidas light tenían tres veces más posibilidades de sufrir un derrame o demencia. Incluso cuando los investigadores decidieron aumentar su campo de estudio y comenzaron a fijarse en otros hábitos como la actividad física, la dieta o ciertos hábitos como fumar.

La respuesta técnica, y la única posible para explicar esto, es que el consumo de edulcorantes está relacionado con la intolerancia a la glucosa, es decir, la incapacidad de las células para absorber azúcar en la sangre, allanando el camino para la diabetes. Este es el principal factor de riesgo conocido para desarrollar demencia.

Al final, la opción más sana, quizá, no lo es tanto.