Crimen Almonte: ¿Podría ser inocente el sospechoso del crimen?

El brutal doble crimen perpetrado presuntamente por Francisco Javier Medina Rodríguez conmocionó a la localidad onubense de Almonte. Los cuerpos de Miguel Ángel y de su hija María de ocho años, fueron encontrados cosidos a puñaladas dos días después del asesinato en abril de 2013. La escena que describieron los agentes al entrar en la vivienda era dantesca. Un reguero de sangre inundaba parte de las estancias.

Los investigadores se centraron en el círculo más cercano a las víctimas. Primeramente Marianela (madre de la menor), a la que pincharon el teléfono en calidad de investigada; y después, a su novio por aquel entonces, el acusado, detenido el 28 de junio de 2014. Aunque hay ciertas pistas que podrían señalarle como inocente.


“Que haya ADN en la toalla no significa nada”
La abogada Inmaculada Torres a su cliente Marianela durante las escuchas

Uno de los primeros vestigios lo encontramos en las citadas escuchas entre Marianela y su abogada, Inmaculada Torres, donde la letrada afirma que el proceso “está cogido con pinzas” y que cree “que este hombre no ha hecho nada”. Sin embargo, hace escasamente diez días, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha anulado dicho procedimiento al tildar de “ilícita” su incorporación a las actuaciones. Pero un familiar del supuesto asesino no opina lo mismo.

Durante la entrevista que ha concedido en exclusiva a LaVanguardia.com
, este pariente (que se mantiene en el anonimato por razones de seguridad), asegura que “ella (Marianela) está segura de la imposibilidad de la autoría de Fran”.

La localización de Fran: ¿a qué hora salió del trabajo?

“La propia llamada es muy pragmática”, explica aludiendo a las grabaciones. “No hay nadie que pueda estar en dos sitios a la vez y Fran en los minutos que no está localizado, que son circunstancialmente 8-9, es imposible que ejecute semejante aberración. La propia Marianela lo dice, que es imposible, que Fran no”, relata.

De hecho, una de las bazas del abogado de la defensa, es la localización del acusado en el momento del doble homicidio. “La madre de la niña, en su testimonio, asegura que sale con Fran del supermercado, así que hasta las diez no hay nada que indique que ha salido antes”, continúa con la cronología de los hechos.

Mensajes de Whatsapp, claves para concretar la hora exacta

“La posible pelea que se produce en el lugar de los hechos está perfectamente datada en horas en tanto en cuanto hay unas conversaciones de Whatsapp de la vecina que habla con su novio, diciéndole que está escuchando una pelea y hay bastante ruido. Y son las 22:03. Es materialmente imposible que Fran esté en el lugar de los hechos”. Esta prueba se refiere a los chats que la testigo Dayse Maribel Gadvay Moreano intercambió a la citada hora alertando de una fuerte trifulca en el piso de al lado.

Mientras tanto, Medina salía del trabajo, conducía su coche “hacia su casa hablando por teléfono con Marianela y la triangulación telefónica así lo indica”.

Un testigo ve al acusado llegar a su domicilio a las 22:14

Además, “hay testigos que lo ven bajarse de su coche”. En concreto, hablamos de un Guardia Civil que afirma ver al presunto asesino llegando a casa a las 22:14. Por lo que si el auto de prisión dice que “la comisión de la agresión fue datada aproximadamente entre las 21:50 y las 22:10 horas del día 27/4/2013”, ¿pudo Francisco llegar a tiempo para perpetrar el crimen?

Según este familiar, sería prácticamente inverosímil que el acusado recorriese de una punta a otra el municipio en tan poco tiempo. Recordemos que aquel día, Almonte celebraba la subida al monte de su Virgen y tenían gran afluencia de turistas.

Las pruebas: el ADN de las toallas

Aparte de los testimonios, hay más pistas que podrían llevar a una contradicción con lo incluido en el sumario. Hablamos de las muestras de ADN que se recogieron en la escena del homicidio y que presumiblemente señalarían al único imputado hasta el momento. El auto señala que “durante la práctica de las inspecciones técnico oculares, solamente se ha hallado un perfil de ADN distinto al de las víctimas y del de Marianela Olmedo Domínguez, concretamente el de Francisco Javier Medina Rodríguez”. Pero esto no sucedió hasta la “tercera inspección ocular”.

Además, se encontró “un nuevo perfil de ADN distinto del de las personas moradoras de la vivienda y del propio imputado” en toallas y en el pomo de la puerta.


“Tiene ADN desconocido, pelo desconocido y sí fue usada en el crimen”
Aclaración del familiar sobre las toallas encontradas en la casa

Si bien las pruebas de ADN son claras en cuanto a la aparición de material genético del acusado, el entrevistado insiste que “es una auténtica aberración que se tenga en consideración a diferencia de otra toalla que hay y que sí tiene manchas de sangre, que tiene ADN desconocido, que tiene pelo desconocido, y que está claro, que sí fue usada en el crimen”.

Pero, ¿a qué se debe que haya muestras de ADN de Francisco Javier en la toalla del lavabo? “Está más que corroborado que puede ser por una transferencia secundaria indirecta de Marianela, que era su pareja en el momento del crimen… una transferencia indirecta es más que asegurable”.

Francisco Javier Medina lleva 32 meses en prisión provisional

Y es que tal y como dice el auto: ni “la toalla en la que aparentemente se limpia el cuchillo por el autor, y la otra evidencia, la alfombrilla que se utiliza para limpiar la suela de sus zapatos, en ninguna de las dos hay ADN” del imputado. Con estas afirmaciones recogidas en dicho documento, la situación psicológica de Medina no es buena. Ésta se agravó desde que ingresó en la prisión de Huelva de modo preventivo a la espera de juicio hace ya 32 meses.

De hecho, desde Navidad se encuentra sumido en una fuerte depresión y está recibiendo tratamiento psicológico porque “está muy mal”. “No lo va a superar en la vida”, explica apesadumbrado su familiar.

La relación de amistad del imputado con las víctimas

El carácter “sensiblón” al que alude este pariente y la amistad que tiene con el presunto asesino a quien visita habitualmente en la cárcel, explicaría por qué Francisco sería inocente: de ser él “no hubiera aguantado la presión a la que está sometido”. Porque a esto hay que sumarle la “relación cordial” que tenía con las víctimas, incluso de amistad con Miguel Ángel antes de salir con Marianela.

“Él coordinaba con Miguel Ángel las vacaciones y los días de asuntos propios para que pudiera estar con la niña. Antes de que él fuese la pareja de Marianela, era su amigo. Por lo tanto, él lo pasó francamente mal también por los hechos, y todo el mundo lo corrobora”.

¿Similitudes con el caso de Rocío Wanninkhof?

“Creo que el esquema se cumple en un 80-90 por ciento”, asegura el pariente de Francisco Javier que no duda en señalar a los investigadores como pieza clave en la cadena de fallos que supuestamente tiene este caso. “La investigación tiene errores consumados y más que certificados que lo corroboran. A mí me han llegado a asegurar determinados errores de la investigación”. Y aquí menciona a la UCO (la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) al creer que “se han equivocado tanto en el qué, cómo y cuándo”.

En aproximadamente mes y medio se celebrará el juicio contra Francisco Javier Medina. Entonces, el Ministerio Fiscal y la acusación particular tendrán que demostrar ante un jurado popular si los numerosos indicios que tienen contra el imputado son suficientes para condenarle por el doble asesinato.

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