Cunit utiliza un dron para reforzar la vigilancia en las playas

El servicio de vigilancia en las playas de Cunit ha introducido este verano el uso de un dron con cámara de vídeo. El objetivo es ampliar el espacio que a simple vista pueden controlar los socorristas. A través de un dispositivo móvil, la Policía Local y Protección Civil pilotan el dron para tener una visión completa de los espigones y profundizar mar adentro, hasta un kilómetro de distancia.

“La principal ventaja es la rapidez de actuación que ahora tenemos ante una situación de emergencia”, destaca el Jefe de Protección Civil en Cunit, Vicente Luna. Asimismo, el mismo aparato también está preparado para llevar un flotador para tirar desde el aire a poca altura a aquellos bañistas que tengan dificultades para salir del agua. Los servicios de emergencias quieren agilizar así la primera ayuda mientras el socorrista llega nadando a auxiliar a la persona que se está ahogando.

El uso del dron en las playas de Cunit ha sido una iniciativa de un agente de la Policía Local, Dani Olmo, y del Jefe de Protección Civil, Vicente Luna, que remarca que tener una imagen aérea de la zona de baño “permite conocer las situaciones reales”. Así, recuerda como ejemplo un accidente ocurrido el año pasado, en el que un socorrista entró al agua a auxiliar a un bañista con dificultades pero, en realidad, eran dos las personas que se estaban ahogando.

“Esto es un tiempo de reacción que se pierde”, lamenta Luna, asegurando que ahora el dron permite evitar situaciones de este tipo, ya que los servicios de emergencia elevan el aparato tan pronto como detectan una anomalía en el agua y la cámara facilita imágenes del accidente “en cuestión de segundos”. De esta manera, el dispositivo humano que se activa es más ajustado a las necesidades de la emergencia.

Aparte del despegue en situaciones de riesgo, sin embargo, el dron también sobrevuela las playas de Cunit tres veces al día. Lo hace a modo preventivo, tanto para analizar el comportamiento de los bañistas como el estado del mar. En todos los casos, sólo el pilotan el agente de la Policía Local formado para la ocasión y el propio Vicente Luna, mientras que el resto de vigilantes de salvamento han recibido una formación específica para dar órdenes a los mandos en caso de necesidad.

En Cunit hay aproximadamente 2’5 kilómetros de playa, dividida por siete espigones. Es este el elemento que más inquieta a los responsables de la vigilancia, que admiten que son zonas “problemáticas”, ya que generan corrientes y dificultan la visualización a los socorristas. Vicente Luna recuerda que las puntas de espigones tienen el acceso restringido pero reconoce que a menudo los bañistas hacen caso omiso. Por eso aplaude que el dron les permite ahora acceder también a controlar estos espacios.

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