Denuncian el uso de gases lacrimógenos en Aiguaviva por parte de la Guardia Civil

Ciudadanos que estaban este domingo en la localidad gerundenses de Aiguaviva han denunciado el uso de gases lacrimógenos por parte de agentes uniformados de la Guardia Civil. Al mediodía han llegado varias furgonetas de la Guardia Civil a la plaza del ayuntamiento, donde había un colegio electoral.

“La gente estaba en la puerta con los brazos alzados y los guardia civiles han empezado a golpearles con porras y lanzar gas lacrimógeno para variar el local”, relata Jordi Badia, que estaba en una de las mesas del colegio. “Ha sido terrible, nos ahogábamos, el local es pequeñito y no podíamos respirar”, describe. “Los de la mesa hemos bajado al sótano a refugiarnos, muy angustiados”, añade.

“Estábamos allí comiendo y los ciudadanos han hecho resistencia pacífica para evitar que los agentes entraran al local”, explica Albert, otro vecino que estaba allí. “Era la típica escena de un pueblo en un día como hoy, con unas 80 personas. De repente nos costaba respirar y nos picaban los ojos. Justo después han cargado”, relata. “No sé si han entrado al colegio porque he tenido que refugiarme en una casa, no podía respirar bien”, añade. Al parecer, se trataría de gas pimienta.

Jaume, otro vecino presente en la arroçada de la plaza del pueblo, explica cómo han llegado los agentes: “Han empezado a golpear sus escudos con las porras, han formado como legionarios y han intentado acceder al colegio”. “Yo estaba en primera fila y les pedía repetidamente en castellano a los agentes que me dijesen a qué venían y les pedía una orden judicial”, prosigue.

Dura carga policial con gas lacrimógenos en el pequeño pueblo de Aiguaviva (Girona)
Dura carga policial con gas lacrimógenos en el pequeño pueblo de Aiguaviva (Girona)
(Cedida)

Han empezado a empujar con los escudos y a mí me han empujado y he notado cómo me rociaban con espray en el cuello. Debía de ser gas pimienta o gas mostaza”, explica otro ciudadano, de 52 años, que estaba allí. “Hay varios heridos”, explica después de haberse duchado por recomendación de un agente de los Mossos. “Se han llevado las urnas y después han llegado los Mossos, pero cuando ha pasado todo sólo había dos”, añade.

Aiguaviva es un pueblo de menos de 800 habitantes. A primera hora de la mañana ha habido problemas informáticos para votar en la localidad, pero luego se han arreglado. “Es totalmente desproporcionado enviar a una treintena de policías a un pueblo tan pequeño”, protesta Jordi Badia. “Al menos han herido a un hombre mayor y a un joven, que se los han llevado en ambulancia, pero heridos leves debe haber más”, asegura.

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