Desolación en Portugal ante un fuego “nunca visto”

“Hace 28 años que soy bombero y nunca había visto un fuego como éste”, explica afligido Hugo Manuel Souto, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Monção y uno de los más de 5.000 hombres y mujeres que han luchado contra los más de 500 incendios que han asolado Portugal desde el sábado, convirtiéndolo, cuatro meses después de la tragedia de Pedrógão Grande, en un nuevo infierno de llamas y muerte.

“La forma de expansión del fuego, con vientos ciclónicos, temperaturas de 30ºC a las diez de la noche… la propagación era rapidísima, había tornados de llamas”, sigue relatando la dantesca escena que combatió. “El viento era tan potente que proyectó chispas incandescentes a largas distancias, lo que facilitó que el fuego pasara el río Miño y llegase a Galicia”.

Hemos sentido una gran impotencia al saber que pueblos pedían ayuda y no conseguíamos estar en todos los sitios

Hugo Manuel Souto

Jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Monção

De esta manera se extendía desde Portugal a tierras gallegas uno de los focos que ha arrasado con todo lo que ha encontrado por el camino. “Campos de cultivo, casas, fábricas…” detalla el jefe de bomberos. “Hemos sentido una gran impotencia al saber que había pueblos que pedían ayuda y no conseguíamos estar en todos los sitios”, lamenta con la emoción todavía a flor de piel.

Un hombre lucha contra las llamas en un incendio forestal declarado en Vieira de Leiria en Marinha Grande.
Un hombre lucha contra las llamas en un incendio forestal declarado en Vieira de Leiria en Marinha Grande. (Ricardo Graca / EFE)

Tres días de luto

Y es que el 15 de octubre de 2017 ya ha pasado en la historia de Portugal como “el peor día del año en materia de incendios forestales”, según Protección Civil de Portugal. El Gobierno luso ha decretado tres días de luto“como forma de pesar y solidaridad” con toda la población afectada y por “la pérdida irreparable de vidas humanas”, explica el comunicado que el ejecutivo ha publicado tras un consejo de ministros extraordinario para analizar la situación.

De momento, con personas todavía desaparecidas, el balance provisional de víctimas habla de más de 35 personas fallecidas y de más de 50 heridos, 16 de los cuales de gravedad, según ha informado la Autoridad Nacional de Protección Civil. Más de 20 bomberos tuvieron que ser atendidos por inhalación de humos y heridas y se teme por la vida de uno de ellos. Además, más de cien personas han sido desalojadas de sus viviendas.

Un hombre lucha contra las llamas en un incendio forestal declarado en Adica, Tondela .
Un hombre lucha contra las llamas en un incendio forestal declarado en Adica, Tondela . (Nuno Andre Ferreira / EFE)

Todavía con las llamas amenazando el territorio, sobre todo en los distritos de Porto y Viseu, Portugal se ha volcado con los afectados por el fuego a la vez que se han empezado a conocer las identidades de las víctimas mortales, sucedidas en más de quince localidades de las diversas zonas incendiadas en el norte y el centro del país.

Las víctimas mortales

Los nombres de la tragedia son múltiples y sus muertes se han producido bajo diferentes circunstancias. Por ejemplo, un bebé y sus padres que desaparecieron en la zona de Quinta da Barroca fueron encontrados ayer sin vida en Tábua. Una mujer embarazada de 19 años murió tras sufrir un accidente de tráfico en la A25 a la altura de Vouzela cuando intentaba huir del fuego. Dos hermanos apicultores de 30 y 41 años fallecieron en un almacén agrícola en Penacova cuando intentaban salvar la leña. Y las historias humanas y de muerte, lamentablemente, siguen.

Además, decenas de aldeas han quedado totalmente calcinadas y se calcula que el fuego ha devorado miles de hectáreas todavía por determinar.

Una casa devorada por el fuego en una aldea cerca de Viseu.
Una casa devorada por el fuego en una aldea cerca de Viseu. (Pablo Blazquez Dominguez / Getty)

Solo hace cuatro meses de la tragedia de Pedrógão Grande

A medida que se apagan las llamas, las columnas de humo negro se multiplican para teñir el cielo de luto en un país habituado a sufrir las consecuencias de incendios devastadores. Solo hace cuatro meses que 64 personas fallecieron y más de 250 resultaron heridas en el terrorífico fuego de Pedrógão Grande.

El pueblo portugués se pregunta por qué ha vuelto a suceder una tragedia como ésta. Sin duda, será la pregunta que toque responder cuando se recupere la calma. Mientras, muchas miradas ya se dirigen hacia la ministra de Administración Interna de Portugal, Constança Urbano de Sousa, que se ha apresurado a anunciar que no piensa dimitir.

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