El acusado del asesinato homófobo en las Tres Xemeneies alega defensa propia

El joven acusado de asesinar a un hombre en una zona de intercambio sexual gay de Sant Adrià de Besòs por motivos homófobos ha alegado que golpeó a la víctima en defensa propia, aunque sin llegar a matarla, porque temía que fuera a robarle o abusar sexualmente de él. Un jurado popular juzga desde en la Audiencia de Barcelona a S.Z., para quien la Fiscalía pide una pena de 20 años de cárcel por un delito de asesinato, con la agravante de motivos de discriminación, por matar presuntamente a un hombre gay que en diciembre de 2014 se le insinuó en la playa de las Tres Xemeneies de Sant Adrià de Besòs.

En su escrito de calificación, la Fiscalía sostiene que el procesado, movido por el “desprecio” que sentía hacia la víctima por su orientación sexual, la emprendió a golpes y cuchilladas con el hombre, al que presuntamente acabó asfixiando comprimiéndole el cuello con un objeto rígido. El procesado, añade el ministerio público, azuzó además a su perro, un presa canario, para que atacara a la víctima, al que el animal mordió en ambas piernas y en un brazo.

La fiscal aplica al procesado la agravante de discriminación por motivos de orientación sexual y considera que las cuchilladas que éste clavó a la víctima en los glúteos respondían a su “claro desprecio” hacia los gays. La Fiscalía, que tilda los hechos de asesinato porque el ataque ocurrió en un lugar inhóspito y solitario, sin que la víctima pudiera defenderse, acusa también a S.Z. de un delito de hurto, dado que presuntamente se quedó con el móvil del fallecido, una vez le había dado muerte.

En su declaración en el juicio, el procesado ha negado cualquier “sentimiento de rechazo” hacia los homosexuales y ha argumentado que agredió a la víctima en defensa propia, después de que éste se le acercara para tocarle los genitales con la supuesta intención de robarle o de agredirle sexualmente. Según el acusado, la noche del crimen se encontraba pescando en la playa de las Tres Xemeneies de Sant Adrià de Besòs cuando la víctima se le acercó para pedirle fuego y, al tiempo que le devolvía el mechero, deslizó una mano para tocarle los genitales.

El procesado mantiene que el fallecido esgrimió una navaja en la mano y que le dio un manotazo para defenderse, tras lo que ambos se enzarzaron en un forcejeo sobre la arena de la playa en el que se golpearon mutuamente. Tras la pelea, S.Z. sostiene que vio llegar en bicicleta hasta la playa a dos amigos suyos, con los que abandonó el lugar dejando a la víctima en la playa.

La defensa del procesado pide su absolución al considerar que actuó en legítima defensa, movido por un “miedo insuperable” a ser robado o atacado sexualmente, e imbuido por el trastorno mixto de personalidad que asegura padece el acusado, lo que su letrado tratará de probar a lo largo del juicio mediante pruebas periciales psicológicas.

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