El esperpéntico método de un caco para robar en un bar de madrugada

Quien les habla siempre había pensado que los robos sin, a priori, demasiada preparación -esos en los que se ve que el caco en cuestión no es muy docto en la materia y que el método y la logística que utiliza son tan rudimentarios que rozan el ridículo-, sólo se veían en las películas de los años 60. Pero un ladrón se ha empecinado esta semana en demostrar que no, que no son sólo historias que tienen su recorrido exclusivamente en el mundo del celuloide, sino que se dan en la vida real.

Todo ocurrió la madrugada de este pasado martes en Cal Tibu, un bar de Canet de Mar (Barcelona). Y el momento quedó inmortalizado gracias a que una vecina grabó toda la secuencia. En el vídeo, registrado desde unos cuantos pisos de altura, se ve en un primer instante una persiana medio abierta de la que, segundos después, aparece un artilugio de forma cuadrada y considerables dimensiones y, acto seguido, un hombre que luce una gorra y va con la cara descubierta.

El armatoste que aparece en la imagen resulta ser la típica caja que se encuentra en algunos establecimientos y que ofrece cambio. Lo más curioso del caso, y ahí viene lo esperpéntico, es que una vez el ladrón sale de la tienda, el vídeo muestra cómo en lugar de cargar el botín en un coche para salir de allí a toda velocidad (como la lógica haría suponer), éste coge la caja, que parece algo pesada, y se aleja del lugar andando, no sin dificultades, por la acera. Y todo ello mientras la vecina lo va grabando desde varios pisos de altura y la alarma del bar suena con estruendo.

“La caja estaba situada entre medio de las dos máquinas recreativas que tenemos en el bar”, explica a La Vanguardia Sergi, hijo del propietario del local, Sergio Tiburcio. “Además de robar la caja, que arrancó de la pared, reventó las dos tragaperras, llevándose el dinero. También vació la caja registradora”, lamenta. El botín ascendió en total a unos 2.500 euros.

El ladrón se marchó del lugar andando increpado por algunos vecinos que se despertaron por los ruidos El ladrón se marchó del lugar andando increpado por algunos vecinos que se despertaron por los ruidos (Sergio Tiburcio)

El ladrón, a día de hoy, todavía no ha sido detenido. “A pesar de que llegamos dos minutos después de recibir la llamada de aviso, el hombre ya había desaparecido”, lamentan fuentes de la Policía Local de Canet de Mar. “El problema es que primero grabaron la escena y luego nos llamaron”, denuncian.

Estas mismas fuentes, sin embargo, relatan que se trata de un hecho esporádico en el pueblo, donde “hacía tiempo que no se registraba un suceso igual”. Admiten, a la vez, que el método utilizado por el caco “es algo rudimentario”.

El caco huyó andando y todavía no ha sido identificado El caco huyó andando y todavía no ha sido identificado (Sergio Tiburcio)

El ladrón usó la tapa de la alcantarilla de la calle a modo de palanca para forzar así la persiana. Luego, con la misma tapa, reventó el cristal de la puerta de entrada. “El ruido despertó a los vecinos”, relata Sergi. “Unos cuantos salieron al balcón y le gritaron. Él, sin embargo, en ningún momento levantó la cabeza. Supongo que no quería mostrar más su rostro”, agrega.

Éste es el primer robo que sufre Cal Tibu en sus 15 años de existencia. El caso está en manos de los Mossos d’Esquadra, que están intentando establecer la identidad del ladrón analizando la grabación. La familia de Sergi entiende que el hombre ya había estado previamente en el bar, “porque conocía la distribución del local”, concluye.

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