El extraño caso de la muerte en la residencia de ancianos de Arganda

Las versiones no pueden ser más contradictorias y la resolución de la extraña muerte en la residencia de ancianos de Arganda está más complicada que al principio. De un lado tenemos al consejero de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid, Carlos Izquierdo, quien ha defendido la actuación del centro afirmando que fue “acertada, correcta y ejemplar” achacando a un “fatídico accidente” el fallecimiento de una anciana de 93 años el pasado 9 de mayo.

Y del otro el alcalde de Arganda del Rey, Guillermo Hita, quien sostiene que recibe “críticas constantes” de los usuarios porque la situación de la residencia de mayores es “inasumible”.

Así las cosas la tormenta política es inevitable. Trasladado el debate a sede parlamentaria, Izquierdo ha insistido en que “se trató de un accidente motivado por el estado basal de la residente y la actuación fue acertada, correcta y ejemplar”. Durante la comisión extraordinaria de Políticas Sociales y Familia celebrada en la Asamblea de Madrid a raíz de una petición del Grupo Parlamentario de Ciudadanos, el consejero ha sostenido que la muerte de Cecilia fue un “hecho fortuito que nada tiene que ver con la plantilla, los recursos de la residencia, ni con otras cuestiones lanzadas para dañar al gobierno y mucho menos, con la gestión público-privada”.

La mujer fallecida se cayó por la parte izquierda de la cama y se le quedó una pierna atrapada en la barandilla que se había habilitado.

El caso es que existen media docena de denuncias muy similares como la presentada ante la Fiscalía y el Defensor del Pueblo por un sanitario aireando la falta de personal para atender una urgencia en el turno de noche del pasado 9 de mayo en la residencia pública de mayores de Arganda del Rey (Madrid), que acabó en la muerte de una anciana, no ha sido la primera queja que ha obtenido la Comunidad de Madrid relativa a la precaria atención que reciben los mayores.

Las denuncias vienen de lejos pero, tras el cambio de Gobierno en 2015, el personal de esta residencia redobló sus quejas ante los responsables de la Consejería de Políticas Sociales y Familia confiando en que la actual presidenta regional, Cristina Cifuentes y su equipo habían tomaran nota al inicio de su legislatura.

El consejero ha asegurado que el accidente “no guarda ninguna relación” con el número de personas que estaba trabajando en la residencia de mayores de Arganda. En este punto, ha precisado que la ratio de trabajadores se encuentra “muy por encima” de las fijadas en el Consejo Territorial de 2008 apuntando que había 14 auxiliares, tres enfermeros y un fisioterapeuta.

Tras escuchar las explicaciones del consejero, el alcalde Hita ha indicado que “se siente uno decepcionado al escuchar que tenemos una residencia excelente”. “No será tan excelente cuando son muchas las críticas que se vierten hace mucho tiempo”, ha sostenido. “Recibimos muchas quejas de los propios residentes y de las familias que tienen una visión más crítica, quizás, pero también más independiente de la situación de esas residencias y desde que soy alcalde recibimos críticas constantes porque la situación en la residencia es inasumible”, ha remarcado.

El regidor ha indicado que “el servicio va decayendo”, el servicio que tienen los mayores “cada vez es peor” y lo que hay que hacer es “estar interesados en que se consiga la excelencia que dice el consejero”. “No pueden ser tan excelentes las residencias cuando la valoración que hacen los usuarios llegan al 75%”, ha opinado para añadir que esa cifra debería ser mayor.

La cama y la barandilla cumplían “perfectamente la normativa”

La investigación oficial ha dictaminado que el modelo de cama y barandilla “cumplen perfectamente la normativa”. Y es que la mujer fallecida se cayó por la parte izquierda de la cama y se le quedó una pierna atrapada en la barandilla que se había habilitado. El informe refleja que la noche del 9 al 10 de mayo Cecilia estaba “acostada con normalidad” en su cama que contaba con una barandilla en el lado izquierdo. Según ha aseverado, la barandilla “estaba pautada por un médico como medida de seguridad para evitar riesgos de caída ante la fragilidad de sus huesos”.

Pasadas las 6 horas y antes de la ronda de las 6.30 horas, ha relatado, un auxiliar de enfermería acudió a la habitación de la fallecida y vio que se había caído por el lado izquierdo de la cama con la pierna derecha atrapada en la barandilla.

En este momento, en auxiliar se lo comunicó al enfermero, quien acudió “de forma urgente comprobando la gravedad del caso”, avisó a los servicios médicos de emergencia, así como a los bomberos para evitar dañar más la pierna dañada.

Loading...