El ‘Madoff catalán’: el estafador estafado

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El gran estafador estafado. Podría ser el título de un libro, pero no es así. Es uno de los capítulos de la vida de Antoni Mas, conocido como el ‘Madoff catalán’, el promotor musical y de publicidad que fue detenido el pasado 25 de mayo por los Mossos después de que se autoinculpara de una presunta estafa piramidal que podría superar los 200 millones de euros a grandes y pequeños inversores. De autor de un fraude ha pasado a ser víctima de otro. El engaño lo ha cometido uno de sus allegados: Climent C. C., que llevaba la contabilidad de dos de sus empresas. Este gestor ha reconocido ante la policía autonómica y en el juzgado que se ha apropiado, entre el 2012 y hasta inicios del 2017, de 870.000 euros del promotor.

Mas trazó durante dos años un entramado que ofrecía una rentabilidad de hasta el 15%, un porcentaje inusitadamente alto, a cambio de que las víctimas de la presunta estafa (él lo califica de “carrusel de facturas”) invirtieran en la compra de espacios publicitarios de grupos y medios de comunicación y su cesión y venta a grandes sociedades para que se anunciaran. Al final, los contratos que avalaban esas operaciones eran falsos y parte del dinero lo destinaba a pagar los vencimientos y los intereses a los inversores más antiguos.

El ‘Madoff catalán’ utilizó al menos las empresas Ata Producciones Eventos BCN para captar inversores. A raíz de que los investigadores descubrieran que fondos de estas firmas fueron a una sociedad de Climent C. C., este gestor ha confesado que se quedó con 800.000 euros entre el 2012 y el 2017. Este dinero era parte de la cantidad entregada por Mas para pagar impuestos. Climent C. C. ha admitido ahora que desvió dinero en beneficio propio. Se lo quedó, según sus palabras, aprovechando el descontrol y la falta de puntualidad de Mas en relación con el pago de impuestos.

Devolver el dinero

El gestor asegura en su autoinculpación que su intención no era apropiarse del dinero de forma definitiva, sino que pensaba devolverlo progresivamente cuando los negocios en los que invirtió empezaran a darle beneficios. Su prioridad era que Mas, al que tenía como un empresario importante, nunca se diera cuenta del desvío de fondos. Climent C. C. reconoce que puso dinero en dos empresas con las que pretendía obtener beneficios, pero también compró tres pisos (uno en Colombia) y vehículos de alta gama. Hay cantidades que no ha podido justificar.

En su confesión, el gestor detalla que ha decidido autoinculparse porque la situación ha cambiado mucho. Primero, porque Mas admitió el presunto fraude relativo a las inversiones y se ha iniciado un proceso judicial. Segundo, porque esta investigación ha provocado el bloqueo de las cuentas de las sociedades del ‘Madoff catalán’, por lo que la actividad que Climent C. C. realizaba está paralizada. Y, por último, este hecho ha conllevado, a su entender, que se viesen truncadas sus expectativas de futuro para devolver el dinero.

Sin embargo, ha habido también un punto de inflexión importante. Climent C. C. fue citado a declarar como investigado el 1 de diciembre en la causa abierta contra Mas por la presunta estafa. El gestor ha negado cualquier relación con las operaciones del ‘Madoff catalán’ y se ha visto obligado a confesar que se había quedado dinero, a la vez que se ha comprometido a devolver los fondos, pero no a su dueño, Mas, sino a la “autoridad competente” para que decida si debe dárselo a él o a los inversores engañados.

Climent C. C. insiste en su confesión en que estaba convencido de que Mas era un empresario de éxito, con prestigio e importantes contactos, involucrado en negocios de gran calado, dada la información que recibía para la contabilidad de sus empresas. Quizá por ello pensó que podía quedarse con su dinero.

Un juzgado de Barcelona y otro de Madrid tramitan denuncias

Un juzgado de Barcelona y otro de Madrid están tramitando procesos judiciales vinculados a la presunta estafa cometida por Antoni Mas Samora, conocido promotor de eventos musicales, como los festivales musicales de Cambrils y Platja d’Aro, o de conciertos en Roses. En las causa se han ido incorporando como acusación varios perjudicados por el presunto fraude y, según fuentes jurídicas, alguno de los inversores han presentado también denuncias contra las personas o entidades intermediarias que se dedicaron asimismo a proveer de fondos a Mas. Entres los afectados, según ha asegurado el empresario, figuran importantes financieros, algunos de ellos con cuentas en Suiza, Andorra, Panamá y Luxemburgo, deportistas y empresas constructoras.