El Papa denuncia la idolatría al dinero como causa de guerras e invita a pensar en los 200.000 niños refugiados rohinyá

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Publicado 23/10/2017 14:44:17CET

ROMA, 23 Oct. (EUROPA PRESS) –

El Papa Francisco ha denunciado que la idolatría al dinero es la causa de las guerras que provocan la muerte de miles de niños en el mundo y ha puesto como ejemplo la violencia que sufren los rohinyá, la minoría étnica musulmana obligada a desplazarse hacia Bangladesh por la persecución del ejercito de Myanmar.

“Esta idolatría hace morir de hambre a mucha gente. Pensemos solamente en un caso: 200.000 niños rohinyá en los campos de prófugos. Allí hay 800.000 personas de las que 200.000 son niños. No es una cosa que el Señor decía en aquellos tiempos. No, es hoy”, ha señalado Francisco este lunes 23 de octubre durante la homilía de la misa en la Casa Santa Marta.

En esta línea, ha lamentado que en la actualidad existan personas que poseen “tantísimos bienes” frente a “niños hambrientos que no tienen medicinas, que no tienen educación, que están abandonados”. Según ha indicado, es “una idolatría que asesina”, que hace “sacrificios humanos”.

“Es Dios el que pone límite a este estar apegado al dinero. Cuando el hombre se convierte en esclavo del dinero. Y esta no es una fábula que Jesús se inventa: esta es la realidad. Es la realidad de hoy. Tantos hombres que viven para adorar el dinero, para hacer del dinero su propio dios”, ha criticado.

Para el Papa la consecuencia de la idolatría al dinero es la guerra. “Todos nosotros sabemos qué ocurre cuando hay en juego una herencia: las familias se dividen y terminan odiándose, una a la otra”, ha precisado. Finalmente, el Papa se ha referido a los tiempos actuales en los que hay “tantas calamidades, tantas injusticias”.

Francisco realizará un viaje apostólico a Birmania (Myanmar) y a Bangladesh del 27 de noviembre al 2 de diciembre. Francisco visitará del 27 al 30 de noviembre la capital birmana Rangún y la ciudad de Nay Pyi Taw para después viajar a la capital de Bangladesh, Dhaka, donde permanecerá hasta el 2 de diciembre.

El Pontífice se ha mostrado en varias ocasiones preocupado por la situación de la minoría musulmana de los rohinyá.