Imágenes del momento en el que los Mossos detenían al pistolero de Gavà

Cuando la Policía Local de Gavà dio el aviso de fuga de un individuo armado que había abierto fuego contra ellos se montó rápidamente un amplio dispositivo policial. Había muchos nervios dado que en un primer momento se desconocía quién podía ser el atacante y sus motivos y solamente se contaba con una vaga descripción: un hombre con barba y armado con una arma larga, que más tarde se descubriría que era un fusil de Checoslovaquia llamado Vz. 58, un arma similar al AK-47. Las alarmas se dispararon, más aun en el contexto de amenaza terrorista que sufre toda Europa.

Los dos policías heridos pudieron coger la matrícula, por lo que de inmediato los Mossos d’Esquadra montaron un operativo de persecución, con helicóptero incluido, que se topó en un primer momento con el fugado en Sitges. Fue allí donde la policía catalana le disparó seis veces y le hirió con dos balas, una en el brazo y otra en la pierna.

Sin embargo, las heridas no impidieron que el fugitivo prosiguiera su escapada hasta la urbanización Muntanya del Mar de Canyelles, donde abandonó el coche y una mochila y se escondió en una zona boscosa. Los primeros agentes que encontraron el coche abandonado temieron una explosión. Desconocían si había una bomba dentro del coche o si el pistolero estaba escondido para atacarles por sorpresa.

Como se aprecia en el vídeo difundido por los Mossos d’Esquadra, los agentes se acercan al Alfa Romeo de color verde oscuro y hacen una inspección rápida en su interior y su entorno antes de continuar la búsqueda del sospechoso. Los agentes vieron que el interior del vehículo estaba lleno de sangre y miraron por alrededor por si el fugitivo andaba cerca. Instantes después, el helicóptero dio con el sospechoso, que estaba tendido, herido y algo mareado por la pérdida de sangre, entre los árboles. Como explicó el conseller de Interior, Jordi Jané, la detención final se produjo de forma limpia y sin disparos.

El detenido fue trasladado al Hospital Clínic de Barcelona, donde fue ingresado bajo custodia policial. Más tarde se ha conocido que se trata de Jordi Casas Cordero, un hombre español de 44 años y sin antecedentes penales, que en los últimos días había asesinado a un hombre en Vilanova i la Geltrú y otro en Miami Platja.

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