La ocupación masiva de pisos públicos en la Mina aumenta ante la lentitud judicial

A mediados del mes de julio, La Mina se veía sorprendida por una
oleada masiva de ocupaciones de pisos
, sobre todo en la parte nueva del barrio. Los bloques construidos para los realojos del eterno plan de reestructuración del barrio amanecieron con inquilinos irregulares en una acción coordinada y simultánea.

El fenómeno se producía poco después de estallar una investigación policial y judicial que atacaba a la supuesta desviación de fondos
públicos destinados a la vigilancia
ilegal de esos mismos inmuebles por parte de clanes del barrio. Inicialmente se habló de una cuarentena de viviendas afectadas. Hoy el número ha crecido a casi 70 pisos, dos meses después de la noche de marras.

El problema se afrontó con contundencia por parte de las administraciones desde el primer minuto. Como mínimo verbalmente. Tanto Generalitat como Ayuntamiento prometieron “tolerancia cero” contra los reductos de “impunidad” y las redes clientelares, pero lo cierto es que la situación no mejoró las semanas posteriores.

El Consorcio de la Mina, propietario de los pisos de protección oficial afectados, presentó las correspondientes denuncias de inmediato para conseguir las órdenes de desalojo judicialmente. También tapió con planchas algunos pisos que quedaron vacíos en los tres bloques afectados de la zona nueva, según explicaron fuentes del propio ente participado por diferentes administraciones.

Alquileres y ‘reventas’ ilegales

La respuesta por parte de los juzgados no ha llegado todavía y nada ha puesto remedio a una coyuntura que no ha hecho ningún favor al barrio. De hecho, las ocupaciones ilegales –que distintas fuentes atribuyeron a los clanes que anteriormente vigilaban esos mismos pisos a través de empresas tapadera– han derivado incluso al negocio de los realquileres y reventas ilegales. Según apuntan algunos testimonios, algunos ocupantes han cedido sus viviendas a familias con necesidad habitacional a cambio de unos centenares de euros.

Ocupaciones también en Venus

En el aumento de pisos ocupados no solo se vieron afectados los bloques nuevos de La Mina, también algunos números del edificio Venus tienen ahora inquilinos irregulares. Igual que el resto, estaban bajo vigilancia privada.

La oleada se propagó hasta esta sufrida comunidad de vecinos, que ya soportaron con resignación en julio la aparición de otra piedra en su camino hacia el derribo del degradado bloque. Los planes iniciales, hace una década, eran realojarles en nuevas viviendas, precisamente las que este verano han sido ocupadas y que, de momento, no dan visos de pronta solución.

Los pisos son propiedad del Consorcio de la Mina, que denunció de inmediato la usurpación

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