Los dueños del conejo gigante que murió tras un vuelo de United exigen una indemnización

Simon, el conejo gigante que murió tras un vuelo de la polémica United Airlines a finales de abril, sigue siendo origen de disputas. Los dueños del animal buscan ahora que la compañía los compense por su fallecimiento, al entender que existe una pérdida económica: lo compraron, pagaron su transporte e iban a utilizarlo como atracción de feria para ganar dinero, ya que se daba por descontado que sería el conejo más grande del mundo en un futuro.

El abogado de los propietarios han enviado un escrito acusatorio a la aerolínea, amenazando con acciones legales si no se responde a sus peticiones en menos de una semana. “Mis clientes han sufrido daños y United no ha tomado las acciones para rectificar”, afirma el abogado. Asimismo, exige revisar las políticas de transporte de United y saber por qué los restos del conejo fueron cremados tan rápidamente.

Los compradores entienden que perdieron beneficio a futuro

Según relatan medios estadounidenses, el conejo fue adquirido por tres hombres de Iowa, Estados Unidos, que pagaron algo más de 2.000 euros a su propietaria, de Reino Unido. Ella era la encargada de enviarlo a Iowa, pero United truncó los planes. Falleció tras un vuelo Londres-Chicago, 35 minutos después de tocar tierra.

El abogado Guy Cook presenta el caso del conejo Simon en una rueda de prensa este lunes en Des Moines, Iowa El abogado Guy Cook presenta el caso del conejo Simon en una rueda de prensa este lunes en Des Moines, Iowa (Charlie Neibergall / AP)

El animal, de 10 meses y unos 90 centímetros, era cría del conejo más grande del mundo y estaba encaminado a ocupar su lugar en el futuro. Tres horas antes del vuelo pasó una revisión veterinaria que certificó que estaba en perfecto estado, según la antigua dueña. United ha afirmado en un comunicado que se toman “sus responsabilidades en transportar mascotas muy seriamente” y aseguran estar “entristecidos” por la muerte de Simon.

La vendedora sí ha sido resarcida, pero no los que iban a ser sus dueños, siempre y cuando el conejo hubiera llegado vivo a destino.

La antigua dueña sí ha sido resarcida

Loading...