Muere de un infarto a 400 metros de una ambulancia confinada en el garaje municipal por los recortes

“¿Cómo puede ser que haya muerto de un infarto si tenemos una ambulancia en el garaje municipal?” Más que una pregunta, es un grito de desesperación. El de los vecinos de Velilla de San Antonio, un municipio del sureste de Madrid que trata de encajar el duro golpe del fallecimiento de José González. Un joven de 35 años que agonizó durante más de 40 minutos en el suelo sin que nadie pudiera reanimarlo, hasta que llegaron los sanitarios del servicio del SUMMA 112.

Todo sucedió el pasado sábado 21 de enero cuando José, vecino de Coslada, sufrió un infarto cuando participaba en el cumpleaños de un familiar que estaba teniendo lugar en un parque de bolas infantil de Velilla. Allí, en la misma puerta, y mientras aguardaba la llegada de las asistencias, falleció ante la descompuesta mirada de sus familiares -incluidos sus hijos de 3 y 12 años– y de los niños que abarrotaban el local.

Lo paradójico y más lamentable de este suceso es que esos 40 minutos podrían haber sido 5 –“o incluso 3, si me apuras”– si quien se hubiera desplazado hubiera sido Protección Civil. Así lo reconocen algunos vecinos como J.S., amigo de la familia del fallecido y testigo directo del suceso, quien recuerda que el cuerpo de voluntarios de la localidad posee una ambulancia totalmente equipada pero que, “desde hace un mes y por culpa del recorte de 100.000 euros en los presupuestos municipales, acumula polvo en un garaje municipal situado a apenas 400 metros del lugar de los hechos”.

Un desplazamiento de 29 kilómetros

”Esto es inadmisible”, relata el propio J.S., “y va más allá de disputas políticas”. “No puede ser que este tipo de tragedias ocurran por un recorte presupuestario”, sentencia a La Vanguardia.

El caso es que la ambulancia desplazada tenía como base Getafe, a 29 kilómetros de Velilla. Y encima los familiares tuvieron que salir a buscarla porque “el conductor no sabía llegar” al polígono industrial donde ocurrió todo, recuerdan otros testigos. Pero la angustia fue a más porque a esos 40 minutos hubo que sumar cinco minutos hasta que llegara una segunda ambulancia. Esta sí, una UVI móvil perfectamente equipada con un desfibrilador, para ayudar a la víctima.

Sobrepuestos del mazazo, los familiares de José han decidido reconvertir su tristeza y enojo. Tras recibir el apoyo de vecinos y amigos, capitanearon la pasada semana una concentración pacífica a salida del pleno municipal de Velilla. Allí protestaron por la retirada de la partida económica convencidos de que su muerte podría haberse evitado si los servicios de emergencias del SUMMA de la Comunidad de Madrid hubieran llegado antes.

Posibles acciones legales

El sentir en Velilla es que la pérdida de este vecino no es accidental. “Llevo más de una década viviendo aquí y la situación no es, ni de lejos, la que había hace diez años. Protección Civil ha prestado servicio en ese tiempo a numerosas personas en situación de urgencia. Tanto en asistencias sanitarias como en accidentes e incendios. Y ahora no hay nada de eso. Llueve sobre mojado”, destaca J.S..

Según ha adelantado la televisión local MiracorredorTV, la familia está pensando en emprender acciones legales contra quien corresponda. “En el caso de cobrar indemnización alguna, queremos que ese dinero se destine a la mejora de los servicios sanitarios de Velilla”, concluyen.

“El servicio extra de Protección Civil se activará única y exclusivamente cuando haya eventos en el municipio”
Ayuntamiento de Velilla de San Antonio

La rabia ha encendido a los vecinos, que se preguntan dónde han ido a parar esos 100.000 euros y que no entienden cómo no han sido compensados a través de otras partidas presupuestarias cuando lo que está en juego son vidas humanas. “El caso de José fue una fatalidad, pero las autoridades ya estaban prevenidas desde hace semanas, cuando otros vecinos tuvieron que acudir al Hospital en vehículo privado ante la demora de la ambulancia”, insiste J.S.

La indignación vecinal, según testimonios recogidos por Telemadrid, ha llegado al límite por las supuestas declaraciones realizadas por la concejala de Educación, quien salió en defensa del Consistorio y vino a decir que “parecía que se había puesto de moda llevar desfibriladores”. “A ver si ahora vamos a tener que llevar uno en el bolso o debajo del brazo”, señaló como denuncian varios vecinos.

Un Pleno con polémica

En 2016 la Comunidad de Madrid comenzó a prestar el Servicio de Urgencias Médicas en el Centro de Salud del municipio durante los fines de semana, por lo que el Ayuntamiento consideró prescindible el servicio extra de Protección Civil retirándole la dotación de 7.500 euros mensuales por el servicio de transporte sanitario.

El equipo de Gobierno de la localidad –que integran PSOE y UPyD– detalló que la dotación seguirá estando operativa con los medios que tiene el Ayuntamiento, como la UVI móvil, pero “el servicio se activará única y exclusivamente cuando haya eventos en el municipio”.

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