Prisión sin fianza para los dos urbanos por el asesinato de un agente

La juez de instrucción 8 de Vilanova i la Geltrú decretó ayer prisión provisional sin fianza para los dos agentes de la Guardia Urbana presuntamente implicados en el asesinato de otro policía. Alrededor de las once de la noche los vehículos de los Mossos d’Esquadra salieron de las dependencias judiciales para trasladar a los dos agentes a la cárcel para pasar la primera noche.

Fue una jornada intensa. Los arrestados llegaron al juzgado con intención de explicarse. Ambos negaron tener ningún tipo de participación en la muerte de Pedro R, también agente de la Guardia Urbana cuyo cadáver apareció calcinado en el maletero de un coche en una pista forestal cercana al pantano de Foix. Sin embargo, los dos detenidos dieron versiones contradictorias.

Rosa y Albert ofrecieron versiones contradictorias

La agente Rosa P., que era la pareja del asesinado, estuvo tres horas respondiendo las preguntas de todas las partes, tanto de su abogada como de la Fiscalía. Este es un hecho poco habitual ya que los investigados por asesinato acostumbran a guardar silencio cuando las diligencias del juzgado se encuentran bajo secreto de sumario. “Lo ha negado todo y ha venido a colaborar totalmente con la investigación”, aseguró su abogada, Georgina Benages. De hecho, la letrada recordó que Rosa P, fue detenida el pasado sábado después de que ella misma fuera a declarar voluntariamente a la comisaría de los Mossos d’Esquadra para ampliar la versión de los hechos que ella misma había dado en días anteriores.

El relato de la mujer se contradijo con las explicaciones que durante 45 minutos dio el otro agente acusado, Albert L. El policía también negó tener ningún tipo de participación en el crimen pero, a diferencia de Rosa, él sí admitió que mantenía una relación sentimental con la chica a escondidas. “Admite una participación que no tiene nada que ver con la muerte”, subrayó el abogado del agente, José Luís Bravo. El policía acusado quiso dejar claro que “no se encontraba en la casa” con la chica cuando el agente Pedro R. fue asesinado.

La detenida, Rosa P, entrando al juzgado en el vehículo policial La detenida, Rosa P, entrando al juzgado en el vehículo policial (Carles Castro / GARRAF NEWS MEDIA)

La juez, sin embargo, no les creyó. En el auto dictado a última hora, la magistrada relató que “existen indicios suficientes” contra los dos detenidos para enviarles a prisión por un presunto delito de homicidio o asesinato.

La defensa de la detenida presentó ante el juzgado la declaración de una testigo que tenía una coartada para librar a Rosa de la cárcel. Fue una testigo referencial que no vivió los hechos directamente sino que se lo contó una tercera persona. La agente de la Guardia Urbana arrestada por la muerte de su novio llegó a las dependencias judiciales en torno a las diez de la mañana pero su comparencia no empezó hasta cinco horas más tarde. Durante la espera unos forenses le realizaron una exploración psicológica para determinar su estado de afectación por lo sucedido.

Los arrestados negaron cualquier implicación en el crimen; el agente admitió la relación a escondidas con la mujer

Las acusaciones que pesan sobre ellos son muy graves. Los Mossos los detuvieron el pasado sábado por su implicación en el asesinato. La víctima era el novio de la detenida que presuntamente mantenía una relación a escondidas con el otro agente arrestado. La principal hipótesis de los investigadores es que el fallecido se percató del engaño de su pareja y acabó asesinado. Falta por saber todavía el grado de participación de los dos detenidos en la ejecución material del crimen. Lo que tienen claro es que a Pedro R. lo mataron antes de trasladar su cadáver a la pista forestal del pantano de Foix donde finalmente su vehículo fue calcinado y su cuerpo ardió hasta carbonizarse en el maletero.

Los Mossos cuentan con las contradicciones y mentiras en las que incurrieron los dos agentes durante las declaraciones que ambos prestaron en comisaría a las pocas horas de hallar el cadáver. Ambos dijeron que se encontraban en un lugar distinto al que los Mossos han podido corroborar. Los investigadores también cuentan con el rastreo de los móviles de los detenidos cuya señal se sitúa en una zona cercana donde se encontró el cadáver calcinado.

La muerte del mantero, revisada

Los Mossos d’Esquadra revisarán la muerte de un vendedor ambulante que cayó por un terraplén en Montjuïc después de una actuación de la Guardia Urbana en la que participaron los dos agentes detenidos por el crimen de Foix. Fuentes de la policía catalana aseguran que están llegando nuevas informaciones a sus dependencias que obligan a revisar el caso. Los dos agentes de la Guardia Urbana fueron investigados por esa actuación, que acabó con la muerte de un mantero pakistaní de 40 años, quien tras verse perseguido por la policía decidió saltar una valla sin percatarse de que caería por un precipicio de treinta metros.

Los hechos ocurrieron en agosto del 2014 en la zona de los jardines Forestier. La investigación policial concluyó que la muerte del mantero fue accidental. Durante el dispositivo contra el top manta el vendedor se encaró a los agentes y agredió a la agente Rosa P., a la que provocó un corte en un brazo.

Rosa se burla de la cámara en la comida que celebró su unidad mientras el cadáver de la víctima ardía en el maletero del coche, a su lado Albert Rosa se burla de la cámara en la comida que celebró su unidad mientras el cadáver de la víctima ardía en el maletero del coche, a su lado Albert (Mayka Navarro)
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