Repunte de hurtos en Barcelona

El ladrón al despiste, el carterista que aguarda pacientemente su oportunidad, el chorizo que se ayuda de un mapa para llevarse los teléfonos móviles de las mesas de las terrazas, se acomoda en Barcelona, se siente como en casa y no descansa. Sin embargo, los robos
violentos, aquellos que acarrean penas muchas más duras, registraron el año pasado una pronunciada caída.

Son algunos de los extremos más destacados que arroja el balance de los datos
delincuenciales en la capital catalana durante el año 2016. Los acaba de presentar el comisionado municipal de Seguridad, Amadeu Recasens, y el director general de los Mossos d’Esquadra, Albert Batlle.

Los hurtos constituyen ya el 65% de los hechos contra el patrimonio que se denuncian en Barcelona

Los hurtos constituyen ya el 65% de los hechos contra el patrimonio que se denuncian en Barcelona. No cesan de incrementarse desde hace tres años. Su aumento en el 2016 fue de un 4,86%. La suavidad de las condenas que comportan estos delitos, en comparación con otros de carácter violento, sirve de acicate a muchos delincuentes.

No obstante, estos ladrones no son inmunes a las actuaciones y presiones policiales. Las diversas campañas realizadas en el metro supusieron que el año pasado se practicaran en el suburbano hasta 1.188 hurtos menos que en el 2015. La consecuencia es que los hurtos producidos en el interior de establecimientos comerciales aumentaron un 9,75%, y los realizados en la vía pública lo hicieron un 8,94% más.

Recasens y Batlle quisieron destacar que, a pesar de que el año pasado se cerró con un incremento de los hechos delictivos inferior al uno por ciento, desde el 2012 se produce una reducción global cercana a al seis por ciento.

Los hurtos producidos en el interior de establecimientos comerciales aumentaron un 9,75%, y los realizados en la vía pública lo hicieron un 8,94% más

Los responsables de la Guardia
Urbana y de los Mossos
d’Esquadra señalaron que en el 2016 se registró un descenso del 17,33% de robos con fuerza en el interior de domicilios, uno de los delitos que más sensación de inseguridad transmiten al ciudadano. Hablamos de una reducción de 1.149 asaltos. El año pasado los cuerpos policiales llevaron a cabo un plan de choque contra este tipo de delitos en respuesta al aumento producido durante el 2015.

En este sentido, los robos violentos producidos en el espacio público también experimentaron un notable descenso. Bajaron un 6,21%. Del mismo modo que los hurtos no cesan de crecer, este tipo de robos viene descendiendo desde el año 2013. Su tendencia a la baja se mantiene.

Además, los robos con fuerza y con violencia en establecimientos comerciales descendieron un 7,51 y un 5,90% respectivamente. Desde hace ocho años los delincuentes en Barcelona revientan muchos menos escaparate con mazos.

En el 2016 se registró un descenso del 17,33% de robos con fuerza en el interior de domicilios
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