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Subirats avanza que el Gobierno aprobará el anteproyecto de la LOSU «antes de acabar este mes de junio»

   El ministro reconoce que el sistema educativo «es más lento de lo que debiera»: «Es una exigencia la formación permanente»

   MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) –

   El ministro de Universidades, Joan Subirats, ha avanzado que el Consejo de Ministros aprobará el anteproyecto de la futura Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) «antes de acabar este mes de junio», por lo que podría aprobarse el 21 o el 28 de junio.

   Así lo ha manifestado este miércoles Subirats durante su intervención en la inauguración del curso ‘CRUE-UJI la Universidad y la Formación permanente’ en Benicàssim (Castellón).

   Universidades avanzó este lunes algunos cambios en la futura ley de universidades para incorporar un límite del 8% a la temporalidad y convertir las plazas temporales de 25.000 profesores asociados en indefinidas, según informaron a Europa Press fuentes del Ministerio.

   De este modo, se persigue reducir la temporalidad del 40 al 8 por ciento. A juicio de este departamento, la estabilización del profesorado asociado como personal indefinido conllevaría mejorar las condiciones laborales, garantizando derechos por antigüedad, derechos a complementos salariales y otros.

   Además de esta estabilización, el Ministerio incorpora a la LOSU otras medidas para reducir la precariedad, así como la inclusión como mérito preferente de la experiencia docente del profesorado temporal en algunos concursos a Ayudante Doctor; equipara los méritos de investigación y docencia en todos los concursos; e insta a las universidades a fomentar los contratos predoctorales a profesorado temporal no doctor que quiera incorporarse a la carrera académica.

   Con sus propuestas, el Ministerio de Universidades asegura que da un «paso decisivo» en la lucha contra la temporalidad y la precariedad estableciendo una serie de medidas destinadas y orientadas a desprecarizar un modelo que, según asegura, «se ha extendido demasiado tiempo», dotando de mejores condiciones laborales, de mayor estabilidad laboral, y de medidas de promoción para una buena parte del profesorado universitario; y «mejorando» la calidad del sistema universitario en su conjunto.

EL SISTEMA EDUCATIVO, «MÁS LENTO DE LO QUE DEBIERA EN PONERSE AL DÍA»

   Durante su intervención en la inauguración del curso ‘CRUE-UJI la Universidad y la Formación permanente’, Subirats ha reconocido que el sistema educativo «es más lento de lo que debiera en ponerse al día» y ha destacado que «es una exigencia democrática plantearse hoy la formación permanente como un elemento central».

   Subirats ha recordado que lleva seis meses en el cargo de ministro, un tiempo que, a su juicio, es «relativamente poco» pero durante el cual ha tenido la ocasión de constatar la «cantidad de retos» que tiene el sistema universitario.

   «Después de bastantes años en los cuales la educación no ha tenido el relieve que tenía ahora estamos obligados a reforzar los ritmos y ponernos al día», ha apuntado el ministro, al tiempo que ha mencionado que para ello el Ejecutivo aprobó la LOMLOE, conocida como ‘Ley Celaá’, un plan de atracción y retención de talento científico o la «gran renovación» que transforma la Formación Profesional, así como la futura LOSU.

   En su opinión, esas iniciativas ayudan a «romper con la idea tradicional» que ha existido durante «años y siglos» que es que «hay un tiempo para la educación, otro para el trabajo y otro para el descanso, como si la vida tuviera solo tres fases». «Eso es algo que ha significado una gran marca y el romper esa idea y hay que entender que la palanca democratizadora de la educación tiene que traspasar esos límites de edad», ha dicho.

   En este sentido, Subirats ha lamentado que la universidad española tiene «algún déficit» en estudios de Grado y Postgrado, donde «el 93% tiene menos de 30 años»: «Esto indica una concentración muy clara de nuestros esfuerzos docentes a un sector de la formación muy específico y en los próximos diez años habrá un descenso demográfico muy significativo».

   «¿Cómo podemos seguir pensando en reforzar nuestra capacidad de servicio a la sociedad si no somos capaces de atender una demanda y una carencia que detectamos?», se ha preguntado el ministro de universidades.

ACTUALIZAR LA FORMACIÓN ANTE UNA REALIDAD CAMBIANTE

   En la misma línea, el presidente de CRUE, Juan Romo, ha subrayado que la «realidad extraordinariamente cambiante obliga a las personas a actualizar continuamente su formación». Así, ha explicado que el conocimiento «avanza con una velocidad exponencial y con él las habilidades y competencias que se requieren en el trabajo».

   En su opinión, facilitar ese aprendizaje «es una de las obligaciones de las universidades», que siguen adaptando «constantemente» sus objetivos a las demandas de las personas. «Hemos hecho nuestro el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4 y su meta de garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad», ha precisado.

   Para el presidente de CRUE, el aprendizaje a lo largo de la vida «es una necesidad para las personas y una oportunidad para que las universidades pongan en valor su papel para que las personas elijan su futuro». «Este tiempo nos obliga a plantear que la búsqueda del saber no ocupa un periodo concreto de nuestra vida sino toda ella», ha asegurado.

   En este punto, ha hecho hincapié en la obligación de las universidades de «repensar la forma de transmitir el conocimiento»: «La formación continua es la prolongación natural de la formación inicial adquirida. La necesidad de abordar el aprendizaje a la largo de la vida nos abre también nuevas oportunidades a las universidades».

   Por último, la secretaria autonómica de Universidades e Investigación, Carmen Beviá, ha insistido en que el papel de las universidades «es crucial» en este contexto y ha celebrado que en los últimos 40 años «España ha sabido modernizar y ampliar su sistema universitario».

   «Hemos corregido décadas de atraso y nos hemos acercado a los niveles medios de la Unión Europea, pero aún nos queda mucho por hacer. Tenemos muchos desafíos por delante», ha manifestado Beviá, destacando que las universidades «en numerosas ocasiones han demostrado su capacidad de adaptación».

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