Un testigo escuchó disparos y gritos en el pantano de Susqueda

El crimen de Susqueda tiene muchas incógnitas por resolver. Días antes del hallazgo de los cuerpos de los jóvenes esta semana, un testigo aseguró a los investigadores de la Unidad de Personas Desaparecidas de los Mossos d’Esquadra que escuchó gritos y disparos en el pantano de Susqueda, según publica El Periódico.

Al parecer el día de la desaparición de Marc H.L., de 23 años y vecino de Arenys de Munt (Barcelona), y Paula M.P., de 21 años y vecina de Cabrils (Barcelona), el testigo escuchó una fuerte discusión, seguida una ráfaga de tres o cuatro disparos, un grito, y un último disparo.

Escuchó una fuerte discusión, una ráfaga de disparos, un grito desgarrador y un último disparo

El relato coincidiría con el crimen que acabó con la vida de los chicos, y se ha convertido una pieza clave del rompecabezas después de que la autopsia revelara que la chica presentaba al menos una herida por arma de fuego.

Un mes después de su desaparición, los cadáveres de los jóvenes fueron hallados este martes en las aguas del pantano. Ambos estaban desnudos y presentaban claros signos de violencia. El cadáver del joven fue sumergido con una mochila llena de piedras y presentaba diversas heridas en el tórax y en las manos. El cuerpo de la chica estaba sobre una de las paredes del embalse, lo que lleva a los investigadores a sospechar que a la joven también le pusieron una mochila con piedras, pero que se le soltó.

Ahora, los investigadores tratan de localizar la ropa que vestían las víctimas y las armas con las que se cometieron los crímenes para contar con nuevos datos que permitan dar con los asesinos.

Los investigadores tratan de localizar la ropa que vestían las víctimas y las armas

Los dos jóvenes se encontraban de vacaciones en el momento de la desaparición y tenían previsto visitar Tamariu, en Palafrugell (Girona), y el Montseny, así como hacer una excursión en un kayak, propiedad de Marc H.L., por el pantano de Susqueda.

Esa embarcación también se encontró en el agua medio desinflada, al igual que el coche en que viajaban, después de que se les hubiese visto por última vez en un restaurante próximo después de una extracción de un cajero automático de La Cellera de Ter.

La zona en la que supuestamente se produjo el doble crimen es de bosque cerrado y escenario de fiestas nocturnas que han generado molestias entre los vecinos.

La pesca ilegal es habitual también en este área del pantano, donde hay diversas masías ocupadas.

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