Una travesura de adolescentes en un cementerio termina con un muerto y dos heridos

Una travesura de adolescentes ha terminado en una auténtica tragedia. Un chico de 14 años ha muerto en el cementerio de Colonia Santa Teresa (Argentina) a consecuencia de las graves heridas que sufrió al quedar atrapado en un depósito de herramientas que se incendió. El drama podría haber sido peor, ya que junto a él iban dos amigos.

Un chico de 15 años y una chica de 14 fueron rescatados con vida del lugar con graves lesiones provocadas por las quemaduras y la inhalación de monóxido de carbono. Necesitaron ser ingresados en el Hospital Lucio Molas de Santa Rosa donde todavía se recuperan de las lesiones provocadas en su aventura nocturna en el cementerio.

El empleado del cementerio los descubrió por la mañana

Quien dio la voz de alarma de este siniestro fue un empleado del recinto funerario. “Fue a buscar, a las 7 de la mañana, la llave de un depósito de herramientas. No la encontró donde debía estar. Fue hacia el lugar, vio hollín en una ventana y quejidos desde adentro. Se asustó y fue a buscar ayuda”, explica una fuente policial a Clarín.

“Tuvieron que forzar y destrozar la puerta para entrar”, apunta la misma fuente. De ese lugar salió caminando un adolescente con graves heridas, que se identificó como Júnior Irala. Además, rescataron a otra chica llamada Aldana Herrera con considerables quemaduras. En el interior quedó el cuerpo calcinado de otro joven, Matías Hernández.

Habrían querido preparar mate y se vieron sorprendidos por un incendio

La investigación está a cargo del fiscal Juan Bautista Méndez. Una de las hipótesis de los investigadores judiciales y policiales es que fue una broma o una travesura que terminó mal. Los chicos andaban por allí de madrugada y era un grupo de siete, pero sólo entraron tres al cementerio. Al parecer querían prepararse mate y acabaron provocando un incendio.

“Creemos que todo pudo haber sido peor. El lugar tiene muchos elementos de combustión, incluso la chimenea con leña. La verdad creo que no explotó porque no entró más oxígeno”, destacó el fiscal de General Acha, Juan Bautista Méndez, a cargo la investigación.

La puerta estaba cerrada desde dentro. La llave fue encontrada en la chaqueta de uno de los chicos. En el lugar también había un reloj -que según los empleados municipales funcionaba- con las agujas paradas a las 2.20.

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