Visto para sentencia el juicio a dos mossos acusados de apalear a un antifascista

El juicio en la Audiencia de Barcelona contra dos mossos acusados de apalear a un manifestante
antifascista, al que casi dejaron ciego de un ojo, el 12 de octubre de 2012, ha quedado visto para sentencia, después de que peritos y testigos hayan sembrado dudas sobre la identificación de los agentes.

La Fiscalía pide una pena de cinco años de cárcel por un delito de lesiones al activista antifascista, detenido por intentar arrebatar la bandera española a un manifestante que acudía a la concentración de celebración del Día de la Hispanidad.

Tras las pruebas expuestas en el juicio, la fiscal, pese a mantener su petición de cárcel para ambos agentes, ha renunciado a presentar sus informes finales, una fórmula poco habitual a la que el ministerio público recurre cuando no dispone de suficientes elementos para insistir en la culpabilidad de los acusados.

Concentración en Plaza Catalunya en día de la Hispanidad de 2012. Mané Espinosa
Concentración en Plaza Catalunya en día de la Hispanidad de 2012. Mané Espinosa

Los dos procesados no se reconocen en las fotos

En el juicio, los dos procesados han dicho no reconocerse en las fotografías de la paliza al manifestante, captadas por la prensa y en las que se basó la División de Asuntos Internos de los Mossos para identificar, a requerimiento del juez instructor, a los dos agentes juzgados hoy.

La falta de una regulación estricta sobre la identificación de los agentes en la época en que ocurrieron los hechos -en que los antidisturbios aún no estaban obligados a llevar su número en un lugar visible- ha impedido averiguar con seguridad, por las fotografías, quiénes fueron los autores de la agresión.

Los policías afrontan una pena de cinco años de prisión y el pago de una indemnización de 10.063 euros por los daños causados al manifestante, que requirió tratamiento médico quirúrgico para salvarle el ojo, seriamente afectado por los golpes, y temió que la paliza agravara la epilepsia que padece.

Según mantiene la Fiscalía, en un relato que confirman las imágenes de la agresión, el manifestante cayó al suelo al ser empujado por los agentes, que procedieron a golpearlo repetidamente con sus defensas.

Joven herido en la manifestación en contra del Día de la Hispanidad en 2012. Kim Manresa
Joven herido en la manifestación en contra del Día de la Hispanidad en 2012. Kim Manresa

Agresión acreditada

Los mossos iniciaron las cargas, después de que la víctima se encarara con un hombre que acudía con sus hijos pequeños a la concentración por la Hispanidad y que hoy, en su declaración como testigo, ha agradecido a los agentes que le defendieran de los manifestantes antifascistas, a los que ha llamado “rottweillers”.

Acreditada la agresión policial gracias a las pruebas gráficas aportadas en el juicio, la estrategia de las defensas ha ido dirigida a cuestionar su autoría, por lo que han insistido en que en las cargas participaron de doce a catorce mossos, lo que a su parecer hace imposible determinar quién propinó los golpes a la víctima.

La tesis de las defensas se ha visto abonada por el resultado de sendas pruebas periciales, elaboradas por expertos en fisonomía de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, que sostienen que con las imágenes que la prensa captó de la agresión es imposible identificar a los agentes que intervinieron en ella.

La Fiscalía pide que el Departamento de Interior responda como responsable civil subsidiaria de la indemnización a la víctima, aunque para que la Generalitat acabe pagando al afectado se requiere que los agentes sean condenados como autores de los hechos.

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