El PMA reclama un uso más libre de donaciones para responder a las emergencias

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La agencia de la ONU, con sede en Roma, señaló en un comunicado que recientemente ha destinado 180 millones de dólares (146 millones de euros) a unas 60 operaciones en países que requieren ayuda urgente como Siria, el Yemen, la República Centroafricana y la República Democrática del Congo.

Las últimas contribuciones flexibles proceden de Canadá, China, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Holanda, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y Reino Unido, a las que se suman los fondos aportados por socios privados.

Sin embargo, en 2017 ese tipo de financiación solo representaba el 7 % de los recursos que recibió el Programa Mundial de Alimentos, muy por debajo del 20 % que supuso en 2002.

El experto en Asociaciones del PMA Dana Sacchetti detalló a Efe que la mayoría de las contribuciones las realizan los gobiernos, que prefieren invertir en determinados proyectos o zonas.

Aunque no existe una sola razón que explique ese comportamiento, Sacchetti sostuvo que a menudo los ejecutivos tienen que presentar los resultados y convencer a los parlamentos de sus países de la importancia de ofrecer dicha asistencia.

El año pasado los mayores donantes de ayuda flexible o multilateral a esa agencia fueron Suecia, con 71 millones de dólares (58 millones de euros); Reino Unido, con 52 millones de dólares (42 millones de euros); y Holanda, con 47 millones de dólares (38 millones de euros).

Unas cifras minúsculas en comparación con la aportación global del mayor contribuyente del PMA, Estados Unidos, que destinó unos 2.500 millones de dólares (2.035 millones de euros), de los que solo 5 millones de dólares correspondían a asistencia multilateral.

Sacchetti apuntó que la capacidad de manejar esos fondos con flexibilidad les permite utilizarlos en función de cada operación y proseguir su trabajo en crisis prolongadas, especialmente allí donde “las necesidades todavía son muy altas” y los donantes se han cansado de financiar la ayuda humanitaria o no están “tan comprometidos”.

El Programa Mundial de Alimentos está actualmente respondiendo a seis emergencias alimentarias a gran escala, entre ellas la hambruna que amenaza Sudán del Sur o la crisis de cientos de miles de refugiados rohinyás en Bangladesh.

En la Cumbre Humanitaria Mundial que se celebró en Estambul en 2016, los principales donantes se comprometieron a proporcionar el 25 % de la ayuda humanitaria global a las organizaciones en el terreno para 2020, así como a otorgar más fondos sin asignarlos previamente y garantizándolos a largo plazo para mantener una respuesta continua.

EFE/ FR