Escándalo en PDVSA

Pdvsa está siendo sacudida por un conjunto de escándalos que reflejan la grave situación que enfrenta la empresa estatal de petróleos del Estado Venezolano. La OPEP, organización del cual Venezuela es socio fundador, le tuvo que reclamar públicamente a Pdvsa la falta de seriedad con las cifras de producción que la compañía le reporta organización que agrupa a los productores de petróleo. Así será la gravedad del asunto que una organización de ese tipo se atrevió a reclamar por la falta de datos confiables. Más recientemente fueron apresados y hoy están presos varios directivos de CITGO, la filial petrolera en Estados Unidos de Pdvsa, por supuestamente hipotecar a la empresa sin autorización. Y para completar el cuadro, Eulogio Del Pino y Nelson Martínez, ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, respectivamente, fueron detenidos, esposados, firmados y fotografiados, sometidos al escario público, acusados de haber causado daño a la industria petrolera. Conviene destacar que ambos funcionarios, ahora defenestrados y caídos en desgracia, fueron parte del tren que conjuntamente con Rafael Ramírez dirigió la industria petrolera durante quince largos años. Rafael Ramírez de paso fue sacado del cargo de embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas.

Aquel todo poderoso Ramírez que en 2014 era Presidente de Pdvsa, ministro de Energía y Petróleo, Vicepresidente del Área Económica, jefe de Finanzas del PSUV y Vicepresidente del PSUV de la región Andina, es hoy un indeseable para gobierno y es muy probable que el próximamente se libre una orden de detención en su contra, seguramente con base en los declaraciones de Del Pino y Martínez. La gestión de Ramírez y sus directivos en Pdvsa fue un verdadero desastre para Venezuela. La empresa fue endeudada masivamente, la producción cayó en picada y la nómina de multiplicó por cuatro. Hoy Pdvsa mantiene una situación de incumplimiento en el pago de sus bonos que amenaza con la ejecución del 51,0% de las acciones de CITGO dadas en garantía a los tenedores del bono Pdvsa 2020.

Pero en honor la verdad quien documentó el desastre de Pdvsa con pelos y señales fue Fredy Guevara con el informe consignado ante la Asamblea Nacional en 2016 donde se expuso el latrocinio ocurrido en la empresa. La Fiscalía de entonces no actuó como correspondía y lo increíble fue que el TSJ emitió una sentencia donde se prohibía seguir investigando a Ramírez, todo ello, obviamente, con la aprobación del alto gobierno. Ahora Ramírez es un alma en pena y pueden venir más acciones contra sus colegas de Pdvsa una vez que los casos de corrupción empiecen a salir a la luz pública, por instigación del gobierno para terminar de liquidarlo. Pero en realidad Ramírez fue un instrumento de Hugo Chávez para poner a Pdvsa al servicio no de Venezuela sino del PUSV, porque es bueno recordar que la secretaria de finanzas del PSUV está situada en la Avenida Libertador, sector La Campiña, en Caracas.
José Guerra

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