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Los pueblos son mas inteligentes de lo que algunos piensan y creen

Brasil, es uno de los países más grandes en el mundo, desde el punto de vista de su extensión geográfica de 8.577.000 kilómetros cuadrados y del total de su población de 208.385.000 habitantes; s uno de los países más importantes del mundo.
Brasil posee una de las floras, vialidad fluvial, cascadas y faunas más interesantes en América, que sumadas a sus bellezas naturales, hermosas y espectaculares, lo colocan al lado de los países más y ricos en recursos naturales del mundo. Limita con casi todos los países de Sur América: Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Surinam, y Guyana Francesa. Ejerce una importante influencia en las economías de los países limítrofes y más cercanos a ésta, entre los cuales vale la pena mencionar a Argentina, Chile Uruguay. Aun Cuando Chile no es limítrofe con Brasil, es un buen aliado de este en su economía, por ser ambos miembros de Mercosur, entre otras razones.
Antes de las elecciones en Brasil; Políticos izquierdistas, periodistas, intelectuales, escritores, y la opinión pública y mundial en general; se preguntaban; ¿Por qué Jair Bolsonaro está de primero en las encuestas, cuando es un ultra derechista, racista, contrario al aborto, enemigo de la clase pobre, entre otros tantos epítetos, que han utilizaron para intentar desprestigiarlo?. Incluso, intentaron asesinarlo por encargo, para favorecer al otro candidato presidencial. Finalmente, luego de tantas manipulaciones e intentos de persuadir al pueblo, para que no votara por él, el pueblo brasileiro lo eligió, y ha ganado limpiamente las elecciones del Brasil, para dirigir los destinos de este imponente país, los próximos 4 años. La respuesta a tantas interrogantes están a la vista. El pueblo es más inteligente y astuto de lo que gente en general piensa y cree.
Para los que estamos atentos, a lo que ocurre en Latinoamérica, no es ninguna sorpresa que un modesto y casi desconocido militar retirado del ejército, dedicado hoy día a la política como diputado del parlamente de su país, gane las elecciones presidenciales, a pesar del pequeño e insignificante partido político al que pertenece; luego del desastre cometido por Inatio lula Da Silva y Dilma Rousseff, donde la corrupción, la inmoralidad, el populismo, la demagogia, la improvisación y la traición a su patria; por intentar entregar al Brasil al marxismo leninismo y convertirlo en socialista; como solución social para su pueblo, el cual ama profundamente a la democracia.
Para nadie es desconocido, que Inatio Lula Da Silva y Hugo Chávez, entre otros, fueron de las marionetas de Fidel Castro y del gobierno cubano, para intentar introducir en Latinoamérica la aventura del marxismo leninismo, para lo cual, en 1990, se creó el Foro de Sao Paulo, quién junto a Cuba, y los partidos políticos de la ultra izquierda latinoamericana, han servido de guía, apoyo, asesoría y trampolín, para un proyecto totalitario regional, que afortunadamente ha fracasado, tal como era de esperarse.
Las elecciones de Macri en Argentina, de Sebastián Pinera, e Iván Duque en Colombia, aunadas la de Jair Bolsonaro en Brasil; son parte de estas reacciones del inteligente pueblo latinoamericano, el cual está opuesto a tantos casos de corrupción, populismo, nepotismo, totalitarismo y desastres económicos y administrativos ocurridos en de todos estos países que han intentado abrazar la doctrina perniciosa y atrasada en la historia, del marxismo leninismo, socialismo o comunismo.
Con lo que ha ocurrido en Brasil, debido al triunfo esperado de Jair Bolsonaro, sin duda alguna, soy de la opinión de que este triunfo tiene mucho que ver, con las malas experiencias y practicas recientes fallidas, habidas con las presidencias antecesores a Jair Bolsonaro en Brasil.
La extrema pobreza, la delincuencia desbordada, la corrupción generalizada, la traición a la democracia del partido de los trabajadores, y el lado de extremo de populismo y demagogia, tanto de Inatio Lula Da Silva, como de Dilma Rousseff, sumados al desorden y caos administrativo causados por sus respectivos gobiernos; sin duda alguna, han contribuido a alimentar lo que ha estado sucediendo recientemente en esa gran nación del Brasil.
Es muy probable que en 4 años el pueblo Brasileiro que eligió a Bolsanaro, no espere grandes avances y mejoras a niveles social, económico y de seguridad ciudadana. Simplemente, aspirará al menos a que el Brasil sea estabilizado y encaminado por la ruta correcta del crecimiento económico y la disciplina fiscal, con reducción significativa en la práctica de la corrupción; así como avances serios e importantes en la seguridad ciudadana.
El sabio pueblo Brasileño, ha querido darle un giro de 180 grados a la política en su país y ofrecerle una oportunidad a un presidente con pensamiento político de derecha luego de 12 años con gobiernos socialistas de extrema izquierda, cuyos resultados han sido muy nefastos para el Brasil, actualmente inmerso en una crisis económica y moral de proporciones preocupantes.
Una nación como Brasil, no se merece ni debe tener un comportamiento histórico de su PIB en rojo, tal como el mostrado a la izquierda, correspondiente a los últimos 4 años. Es muy triste ver a una nación tan importante, con tantos recursos naturales tan valiosos, esté hundida en su economía tal como tal está sucediendo en la actualidad al Brasil.
Sin duda alguna, esta situación económica débil mostrada, en la tabla, debe ser uno de los tantos factores que ha visto el pueblo que apoyó a Jair Bolsanaro al votar por él como presidente del Brasil, quizás, viéndolo como una opción probable necesaria para mejorar la caída economía del país.
Al menos, Bolsanaro garantiza; mayor: orden, disciplina, responsabilidad, control, sensatez, seriedad, armonía, y madurez en la conducción económica, social, política y de seguridad ciudadana del país. Ojalá y no nos equivoquemos en esa apreciación personal sobre tal presidente.
CONSIDERACIÓNES FINALES:
A principios del siglo XXI, Latinoamérica logro acumular hasta 7 gobiernos de tendencia totalitaria izquierdistas, y/o socialistas entre los cuales se contaban: Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela. En el presente año de 2018, muchos de estos gobiernos han ido sucumbiendo ante sus propios electores, debido al populismo, sus errores, la corrupción y el exacerbado estatismo, que los ha hecho sucumbir; revirtiendo la tendencia hacia gobiernos calificados de demócratas de derecha.
Hoy día, en Latinoamérica solo sobreviven los gobiernos de tendencia socialista o marxista leninistas de Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela, fuertemente cuestionados por la opinión interna y mundial, y aferrados al poder con la ayuda de parte de sus respectivas fuerzas militares que les apoyan y sostienen en éste. A esta última lista, deberíamos agregar (condicionalmente) al gobierno de México, el cual tiene en la presidencia a Andrés López Obrador, político ultra izquierdista, con afinidad y nexos con los gobiernos socialistas remanentes en Latinoamérica, indicados arriba; y de quien no se sabe que rumbo tomará respecto al destino de la economía y la democracia en México.
Guillermo A. Zurga