Novela de José Antonio Perrella se bautiza este mes en el Trasnocho

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Con el suspenso y la emoción de lo posible, protagonizada también por un bimotor de cuerpo y alma reconstructor colectivo, se desata aquí el rescate de instituciones cruciales y de la economía, para edificarse una nueva vida que desterró lo que fuimos para ver fluir otra vida, potente en derechos y esperanza, en un país reunido, decidido a nunca más repetir ese fatídico pasado del régimen chavista y los quinquenios de gobiernos democráticos que lo precedieron.

Este miércoles 22 de febrero se bautiza en el Lounge del Trasnocho Cultural, la primera novela de José Antonio Perrella, “Ellos vivieron en el país provenir”, junto a su recién creada Fundación Cuatropés. Se iniciará el acto con palabras de Laureano Márquez y luego se ofrecerá un brindis.

El libro es un sueño materializado desde su cabeza, una historia posible con tiempo y hechos, que desliza el empresario venezolano a través de esta narración, con un romance central enganchador desde el principio de sus páginas.

Esmerado el autor en prever con qué reformas vitales se recuperará la Venezuela a la espera en el deseo de tantos ciudadanos, ofrece a ese conglomerado encarnado hoy en la mayoría de este país, cómo se logró levantar de nuevo esta nación devastada.

La Fundación Cuatropés, también creada por Perrella, promoverá los planteamientos del libro para facilitar los espacios de fomentar el trabajo y análisis para desarrollar esas propuestas viables que permitan concretar esos sub-sistemas en nuestra sociedad y presentar, siempre bajo la inspiración y lineamientos propuestos en el libro, los proyectos para el país porvenir.

Ellos, Isabel y Alfredo, viven en la Venezuela del futuro. La novela revela la vida de estos personajes principales y de otros secundarios, en un país que aun siendo Venezuela, dista mucho de lo que es hoy, y de lo que fue.
Las vicisitudes por las que ellos pasan, las experiencias que viven y sus interacciones conectan a los personajes con su ciudad, con su país, permiten describir con cierto detalle cómo funciona esa Venezuela. Reconvertidos para la mejor vida, el sistema de transporte público, el de educación, la seguridad ciudadana, el sistema de salud pública y el turismo son, entre otros aspectos lo que vemos materializado en la novela.

Uno de los aportes del autor es que no solo visualiza y propone las transformaciones de fondo de ese país, sino que explica cómo se llegó a él. De manera pormenorizada cuenta qué tuvo que suceder, qué medidas se tomaron y cómo fue el comportamiento ante esas resoluciones del país y de su pueblo.

Aunque lo que se propone en el libro no es más que un sueño de la imaginación de Perrella, sale de esa dimensión cuando con precisión explica de qué manera ese anhelo puede convertirse en una verdad palpable.

Los personajes se desarrollan con profundidad psicológica y ciudadana. Sus vidas se describen en esa Venezuela del futuro pero también retroceden a épocas en las que, siendo ellos mucho más jóvenes, vivieron lo que hoy en 2017 vivimos todos. Así mismo, en la aventura de contar sus historias, en algún caso se retrocede aún más, revelando la vida de sus padres y hasta de sus abuelos, las que transcurrieron en el país de antes.

La Venezuela del futuro, la del presente y la del pasado se presentan analizadas y criticadas con delicadeza y respeto, pero también implacables. Incluso en ese país con el cual el autor sueña, hay cuestionamientos fuertes, lo que le confiere un realismo de conciencia y seriedad a los planeamientos que en esta obra presenta. Queda evidenciada la máxima que reza “la perfección no existe”.

Los personajes, venezolanísimos, humanos y apasionados, son descritos lo suficiente como para acercarnos a ellos, admirarlos, criticarlos y vernos representados en sus padeceres, en sus maneras de ser y de actuar. Sus historias verosímiles nos acercan, nos identifican con ellos. Con intrigas y un suspenso que nos mantienen pendientes de qué sucederá, con escenas asombrosas, eventos que nos espantarán y en medio de todo, momentos de humor, pasa la novela que se intercala con la descripción de ese país y la manera de llegar a él.

Es una creación venezolana, para venezolanos, llena de realismo, sensibilidad, reflexión y críticas, pero ante todo de positivismo, esperanza, propuestas y de una profunda ilusión en lo que puede ser posible y está cada vez más cerca.

NP

PS