Inicio Argentina Otro bono polémico: médicos crean pago a “voluntad”

Otro bono polémico: médicos crean pago a “voluntad”

Los médicos piden a los pacientes el pago de un bono voluntario en los consultorios particulares, tras un acuerdo al que llegaron todas las sociedades científicas de La Plata, Berisso y Ensenada. La medida abre puertas a una polémica, tras el módulo que había propuesto el colegio de Médicos provincial por el Gasto Operativo de Consultorio (GOC), que fue eliminado luego de una intimación del ministerio de Salud bonaerense.

Distintos profesionales calificaron al nuevo bono como “un acto desesperado”, y lo describieron como una alternativa frente a los problemas económicos que afronta el sector. Otros definieron al flamante Bono de Ejercicio Profesional (BEP) como un “pedido de propina”.

Según pudo saber este diario, tras haberse conocido la decisión del colegio de Médicos bonaerense de dar de baja el bono que voluntariamente cobraban los médicos a los pacientes se produjo un cimbronazo entre los profesionales que generó una rápida reunión de representantes de todas las sociedades científicas de la Región. Se trata de profesionales que trabajan en distintas especialidades y atienden en consultorios particulares. Así, surgió un debate potenciado por la decisión del Instituto Obra Médico Asistencial de finalizar con el copago de los Bonos B, que representaba un ingreso directo por el pago de los pacientes. Ahora ese pago lo hace IOMA, pero según los médicos, “con tres o cuatro meses de retraso, lo que significa que se licúa el ingreso”.

La versión de que antes de fin de año el Instituto podría hacer lo mismo con el copago de los bonos C corrió como reguero de pólvora entre los profesionales de la salud y eso generó crispación entre los médicos de la Región.

¿Por qué los médicos decidieron poner en vigencia el BEP? Los afiliados de IOMA representan el 70 por ciento de las consultas que atienden los médicos de la Región y las decisiones del Instituto “marcan el paso” del resto de las obras sociales y, a veces, de las prepagas. El cese del copago de los bonos B, la baja del GOC y los atrasos en los aumentos de honorarios de la obra social bonaerense “pusieron en jaque la economía familiar de un buen número de los médicos de la Región”, dijo un profesional que habló con este diario.

Hay especialidades, como los clínicos, que no hacen prácticas, como ocurre con otras especialidades. En otras palabras, tienen una sola vía de ingresos por las consultas. En ese contexto complejo, los médicos hacen cuentas y observan que tras atender a pacientes de distintas obras sociales en una jornada terminan perdiendo dinero con respecto al pago del alquiler y mantenimiento del consultorio. Entonces, se produjeron dos consecuencias: cada vez hay más profesionales que dejaron de atender por obras sociales y pusieron arancel libre. A la vez, se cerraron consultorios particulares ante la ecuación que no cierra en términos económicos por el sueldo del personal administrativo, el alza en los alquileres, el mantenimiento y la disminución en los ingresos en un contexto altamente inflacionario.

“Terminamos pidiendo propina, pero algo tenemos que hacer. No podemos quedarnos de brazos cruzados”, dijo una profesional en la reunión que tuvieron las sociedades científicas de la Ciudad con sus pares de Berisso y Ensenada.

Otros profesionales también evaluaron que la carga podría recaer en los afiliados de las obras sociales que, a su vez, reciben aumentos en los pagos de las cuotas voluntarias o complementarias a los descuentos que se hacen por ley en los sueldos. Sin embargo, se pusieron otras cartas sobre la mesa: “Se naturaliza que en la farmacia se pueda pagar 5.000 ó 10.000 pesos en medicamentos, o que en el laboratorio abonen cifras similares porque la obra social no cubre todas las prácticas y los remedios. Y pagarle un bono voluntario de 1.000 pesos a quien lo atiende en el consultorio parece algo complicado”, describió un médico, que agregó: “El sistema de salud empieza a exponer la crisis de manera más abrupta”.

Según pudo saber este diario, los pagos del BEP ya se llevan a cabo en los distintos consultorios particulares de la Región.

Se revierte la situación. Con el GOC la voluntad de cobrarlo estaba en el médico, ahora la voluntad está en el paciente, quien piensa dos veces a la hora de rechazar el pago: “¿Me atenderá diferente por que no pagué el bono? ¿Me demorará la entrega de un próximo turno?”, son algunas preguntas que se hacen los afiliados. “Se atenderá cada caso”, aclaró un profesional de la salud, que añadió: “Se plantea como algo solidario”.

Como se dijo, IOMA representa más de dos tercios de los pacientes que utilizan consultas a especialistas. Según pudo saber este diario, el área jurídica del Instituto considera “cobro indebido” aunque el bono pueda tener carácter voluntario.

Entienden ahí que “todos los profesionales al adherir a un convenio prestacional asumen la obligación de no hacer cobros indebidos, por lo cual el IOMA seguirá efectuando reintegros o sancionando aún cuando no extienda factura o recibo”. Actuará IOMA si el afiliado hace la denuncia y tiene una factura o recibo por el pago realizado, se indicó.

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