La Generalitat admite que el ‘procés’ amenaza al crecimiento

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Con la boca pequeña, pero lo admite. La Generalitat reconoce que “las tensiones políticas” ligadas al proceso independentista amenazan el crecimiento económico.

En un informe anual en inglés dirigido a los inversores, el primero tras la intervención por el artículo 155 de la Constitución,  la Administración catalana reconoce, en la página siete del mismo, como “riesgos internos” las “tensiones políticas” existentes.

Pese a ser un término de significado amplio, supone admitir por primera vez que la pugna con el Gobierno central puede ralentizar la economía. De hecho, en las proyecciones hechas para los inversores apuntan a un crecimiento del producto interior bruto (PIB) del 2,6% en el 2018, frente al 2,9% en el 2016 y el 3,5% en el 2015.

Ralentización

Para el 2018, la ralentización afecta a todas las componentes del PIB, del consumo a la inversión, según el documento.  El texto, elaborado por la Conselleria d’Economia y Vicepresidència, a cargo de la que estaba Oriol Junqueras, destaca la situación macroeconómica, pero no ofrece datos relacionados con la misma más allá del tercer trimestre, cuando empezaron a darse indicadores negativos tanto en consumno como en turismo.

Tampoco menciona la fuga de domicilios sociales de empresas que se registró desde el pasado 2 de octubre, tras el reférendum delcarado ilegal por el Tribunal Constitucional

En el documento, en el que también se apuntan como riesgos la posibilidad de un aumento del proteccionismo y una ralentización de las economías avanzadas, apenas se destaca la importancia los riesgos ligados a las “tensiones políticas”. Al contrario, se destaca el elevado ritmo de crecimiento al menos hasta el 2016, así como otros elementos positivos como la fortaleza del sector industrial, de la investigación científica y la importante caída en la tasa de paro. La economía catalana, señala, mantiene una recuperación “sólida” desde mediados del 2013.

Tanto el Gobierno español como el Banco de España ya estimaron que el proceso independentista o las tensiones políticas ibana ralentizar el crecimiento, tanto de España como del conjunto del estado. También la Cambra de Comerç de Barcelona revisó a la baja sus estimaciones para el 2018.  

Necesidades de 9.429 millones

La misma presentación a los inversores estima las necesidades de financiación de la Generalitat para el próximo ejercicio que está a punto de comenzar en 9.439 millones de euros, que deberán ser cubiertos por el fondo de liquidez autonómica (FLA).

De la cantidad total, el grueso, 8.391 millones corresponderán a vencimientos de bonos y otras deudas; 923 millones serán para cubrir el objetivo de de’ficit, fijado en el 0,4% del PIB; y el resto 125 millones, para otros fines.  En el 2017, la cantidad cubierta por el FLA asciende a 7.757 millones, según el documento.

En el 2018, el mes con más vencimientos de deuda será el de junio, con un total de 1.770 millones de euros, de los que 1.519 serán bonos; 32 millones, préstamos en bancos españoles; 37 préstamos en banca extranjera y 187 devoluciones de capital e intereses dentro del FLA. 

El informe no hace mención ni a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que significó el cese del Govern y la convocatoria de elecciones autonómicas para el 21 de diciembre (21-D), ni tampoco que las finanzas de la Generalitat, que en los últimos meses, ha alcanzado superávit, están intervenidas desde septiembre pasado