Trump ‘torpedea’ la cotización de las armamentísticas de Wall Street

El presidente electo de EEUU ha vuelto a disparar en la Red. Esta vez, su mensaje ha tenido por blanco la compañía armamentística Lockheed Martin, cuyas acciones han llegado a perder más de un 5% en Wall Street después de que Donald Trump haya puesto en entredicho el programa federal para el desarrollo del nuevo avión militar F-35.

 

Las advertencias lanzadas ahora desde su perfil personal en Twitter no son nuevas. No obstante, el tono crítico hacia los costes de este programa de defensa han ascendido a un tono aún más duro al afirmar que están “fuera de control” y comprometerse a aorrar “miles de millones de dólares en expensas militares (y de otro tipo)” tan pronto como llegue a la Casa Blanca el próximo 20 de enero.

 

Este mismo domingo, en una entrevista concedida a Fox News, el magnate que ahora encabeza al Partido Republicano reiteró sus dudas sobre la conveniencia de que Lockheed continuase al frente del proyecto F-35. Además, dejó entrever que los oficiales de compras del Ejército de EEUU podrían ser destituidos de sus cargos “de por vida” por “trabajar para los contratistas de Defensa” en lugar de para el Gobierno Federal, según denunció el inminente presidente de la primera potencia económica global.

 

Si bien las advertencias sobre recortes han señalado muy concretamente hacia esta compañía, la posibilidad de que una reducción del presupuesto militar merme las contrataciones en otras áreas ha tenido un rápido contagio al conjunto de la industria. Northrop Grumman, uno de los principales contratistas del Centro de Integración y Operaciones de Defensa en Misiles de EEUU, ha llegado a sufrir una caída mayor que la señalada en Wall Street, con la pérdida de más de un 4% de su capitalización.

 
Raytheon, el fabricante de los conocidos misiles Tomahawk, ha visto caer sus acciones desde los 146 hasta los 137 dólares, una cota que a media sesión neoyorquina se mejoraba hacia el entorno de los 142 dólares. En cualquier caso, un drástico retroceso de más del 3% para su gráfica de precios. La caída ha superado con holgura el 2% en Huntington Ingalls Industries, armamentística estadounidense especialmente conocida por los destructores que fabrica su filial Ingalls Shipbuilding.

 

Ante las advertencias de Trump, que hace solo unos días se mostró favorable también a suspender el proyecto de los nuevos aviones presidenciales Air Force One concedidos a Boeing, la sexta compañía global de defensa por facturación, General Dynamics, ha sufrido retrocesos muy superiores al 2%. Incluso la británica BAE Systems ha sufrido el retroceso del sector estadounidense con caídas de la misma magnitud en la Bolsa de Londres.

 

La francesa Thales y el consorcio europeo Airbus, no hasta hace mucho conocido por las siglas EADS, han logrado esquivar el retroceso de sus rivales. Mientras que la primera se anotaba un tímido avance del 0,1% en París a pocos minutos para el cierre de su sesión de contado, el grupo responsable de los Eurocopter se apuntaba alzas de más del 1,5% al no tener su negocio expuesto al volumen de contratación de la administración norteamericana.

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