Con primeros cargos, Mueller envía un mensaje a Trump y asesores

El fiscal especial Robert Mueller envió el lunes una advertencia a quienes están en la órbita de Donald Trump: Si mienten sobre los contactos entre la campaña del presidente de Estados Unidos y los rusos, terminarán acusados de cargos penales federales.

Con la publicación de los primeros casos penales de su investigación, Mueller demostró además que no dudará a la hora de acusar a personas próximas a la campaña, aunque no están directamente relacionadas con la interferencia rusa y la posible colusión con el equipo de Trump.

Los documentos judiciales desvelados el lunes mostraron una acusación contra el exdirector de campaña, Paul Manafort, y una declaración de culpabilidad de otro asesor, que admitió haber mentido al FBI sobre sus reuniones con intermediarios rusos.

Quizás lo más preocupante para la Casa Blanca, la declaración de George Papadopoulos, se produjo hace semanas y su arresto inicial se mantuvo oculto durante meses, mientras cooperaba con agentes federales. Los cargos se blindaron específicamente para que la noticia sobre su declaración no desanimase a otros de cooperar con el fiscal especial ni los llevase a destruir evidencias.

En la audiencia en la que Papadopoulos reconoció su culpabilidad a principios de mes, uno de los fiscales de Mueller, Aaron Zelinsky, dejó la puerta abierta a nuevos avances. La investigación Mueller es “una operación abierta a gran escala en la que este caso es una pequeña parte”, dijo Zelinsky según la transcripción revelada el lunes.

Los acontecimientos, incluyendo la inesperada revelación de la declaración de culpabilidad, colocan a la pesquisa de Mueller en una nueva fase más seria. Y el reconocimiento del asesor de sus contactos con los rusos podría complicar las afirmaciones de Trump de que su equipo nunca se coordinó con el gobierno de Moscú para decantar los comicios presidenciales de 2016 a su favor, que es el asunto sobre el que gira el trabajo del fiscal especial.

Manafort, que dirigió la campaña de Trump durante gran parte del año pasado, y su socio comercial Rick Gates terminaron la jornada bajo arresto domiciliario acusados de haber desviado supuestamente pagos a través de empresas extranjeras y cuentas bancarias como parte de su trabajo político en Ucrania.

Papadopoulos, que también fungió como asesor del equipo de Trump, seguirá prestando declaración antes de ser condenado en el primer, y por ahora único, caso penal que relaciona la campaña electoral del dirigente con el Kremlin.

Manafort y Gates, que se declararon no culpables en un tribunal federal, no están acusados de ningún delito vinculado a la campaña, y Trump buscó distanciarse de inmediato de las acusaciones. En un mensaje en Twitter señaló que los presuntos delitos ocurrieron “hace años” e insistió en que “no hay colusión” entre su campaña y Rusia.

Pero lo que podría ser más peligroso para el mandatario fue la declaración de culpabilidad de Papadopoulos, que admitió que supo que los rusos tenían material “sucio” sobre la candidata presidencial Hillary Clinton, en la forma de “miles de correos electrónicos”, el 26 de abril del 2016, mucho antes de que se supiera públicamente que los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata y la campaña de Clinton habían sido hackeados

La investigación de Mueller lleva meses rondando al gobierno. Los investigadores acudieron a la Casa Blanca para pedir acceso a documentos y para entrevistarse con funcionarios clave, tanto actuales como pasados.

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