Exasesor de campaña de Trump trató de coordinar con los rusos durante campaña.

Junto con la noticia de la imputación de cargos al gerente de la campaña Trump, Paul Manafort, y a su asistente Rick Gates, el lunes, en Washington, llegó una información inesperada: la declaración de culpabilidad de exasesor de política exterior de la campaña Trump, George Papadopoulos.

El caso de Papadopoulos, de 30 años, un extrabajador de la campaña presidencial del ahora secretario de Vivienda, Ben Carson, se ha convertido en pocas horas en el foco principal de la presunta colaboración entre la campaña de Donald Trump y el gobierno ruso.

Papadopoulos, dicen los fiscales, buscó la ayuda de Rusia desde que comenzó a trabajar en la campaña de Trump y trató de abrir líneas de comunicación con el Kremlin.

El fiscal especial Robert Mueller, nombrado por el Departamento de Justicia, investiga si Rusia colaboró con la campaña electoral de Donald Trump para ayudarlo a llegar a la presidencia, y si Moscú interfirió en las elecciones.

Los documentos presentados en la corte el lunes en relación al caso de Papadopoulos, muestran cómo los rusos intentaron influenciar a asistentes clave de Trump, y detallan contactos entre el equipo de campaña del candidato republicano y representantes rusos durante la campaña electoral 2016.

Correos electrónicos y testimonios revelan que dos “supervisores de alto nivel” y otros funcionarios de la campaña encargados de la seguridad nacional y de política exterior tenían conocimiento de esas comunicaciones.

La investigación muestra además que la campaña de Trump recibió información según la cual los rusos tenían “miles de correos electrónicos” con información que perjudicaba a la candidata demócrata Hillary Clinton, meses antes de que WikiLeaks filtrara al público los emails del Partido Demócrata.

En la Casa Blanca, la secretaria de prensa Sarah Huckabee Sanders, restó importancia a la declaración de culpabilidad de Papadopoulos, diciendo que “este individuo” fue miembro voluntario de un panel de asesoría que se reunió una sola vez en un año, por lo que no se lo puede considerar “un asesor regular o un integrante senior de la campaña”.

Papadopoulos, según la acusación de los fiscales, se reunió varias veces con un profesor internacional, no identificado, quien le habría prometido información comprometedora que tenía Rusia sobre Clinton.

El 21 de marzo de 2016, el acusado se reunió con el profesor y con una mujer rusa, “presuntamente familiar del presidente Vladimir Putin”, algo que no ha podido comprobarse, y quien dijo que podía organizar una reunión entre la campaña de Trump y funcionarios del Gobierno ruso.

Diez días después, según la acusación judicial, Papadopoulos asistió a “una reunión de seguridad nacional” en la que estuvo Trump, y donde el acusado dijo que tenía las conexiones para arreglar una reunión entre Trump y Putin.

La mujer rusa continuó comunicándose con Papadopoulos, diciendo en un correo electrónico de abril de 2016: “Como le dije, estamos todos muy emocionados por la posibilidad de una buena relación con el señor Trump…A la Federación Rusa le encantaría recibirlo una vez que su candidatura sea oficialmente anunciada”.

Casi al mismo tiempo, según los fiscales, Papadopoulos escribió un email a un “alto funcionario de la campaña Trump”, para decirle del “interés de Rusia en recibir al señor Trump. He estado recibiendo muchas llamadas en el último mes indicando que Putin quiere recibirlo a él y su equipo cuando sea adecuado”.

Poco después, Papadopoulos escribió al profesor de Londres, para agradecerle “su ayuda crucial” para organizar un encuentro entre asistentes de la campaña (Trump) y el gobierno ruso. “Haríamos historia si ocurre”, dice el mensaje.

El 25 de abril de 2016, el acusado escribió a un “asesor de campaña senior”, que “el gobierno ruso tiene una invitación abierta de parte de Putin para reunirse con el señor Trump cuando él esté dispuesto”.

Documentos confiscados a Papadopoulos también mencionan a un “supervisor de campaña” no identificado y a un segundo “funcionario de campaña” que descartó la idea de fijar una reunión entre Trump y Putin.

En otro email, el “supervisor” es citado alentando a Papadopoulos y a “otro asesor de política exterior” de Trump, para que “hagan el viaje, si es posible”.

El “otro funcionario de campaña” envió al acusado un email de otro integrante de la campaña Trump que dice: “Hablemos. Necesitamos a alguien que comunique que DT no hará esos viajes. Debe ser alguien de menor nivel en la campaña para no enviar ninguna señal”.

Papadopoulos mintió al FBI sobre toda la información descrita y las fechas en que los contactos ocurrieron. El pasado 5 de octubre, él se declaró culpable de mentir a los agentes federales, y ahora está cooperando con la investigación del fiscal especial Mueller.

Los documentos presentados en la corte indican que Papadopoulos fue arrestado el 27 de julio de 2017 en el aeropuerto internacional Dulles, en Virginia. Pero su declaración de culpabilidad la hizo recién el 5 de octubre.

El día antes de la detención de Papadopoulos el FBI allanó sorpresivamente la casa de Manafort, en Virginia, y confiscó archivos secretos de su computador personal.

Observadores sugieren que durante los meses después de su detención y antes de declararse culpable, el ex asesor de política exterior de Trump trabajó como informante de las autoridades federales, continuando sus contactos con miembros de la campaña Trump, posiblemente usando micrófonos ocultos.

Paul Manafort y Rick Gates están acusados de lavado de dinero, fraude tributario y conspiración, delitos todos relacionados con sus negocios antes de que se unieran a la campaña Trump.

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