Tillerson se “ríe” de trascendidos sobre su destitución

El secretario de Estado norteamericano Rex Tillerson dijo que “provocan risa” los trascendidos de que la Casa Blanca quiere su renuncia y siguió adelante con su tarea diplomática el viernes en medio de un torbellino de rumores sobre su futuro.

“Provocan risa. Provocan risa”, dijo Tillerson a la prensa cuando se le preguntó sobre declaraciones de altos funcionarios quienes dijeron en la víspera que el presidente Donald Trump está pensando en destituirlo. Las mismas fuentes dijeron que el preferido del presidente para reemplazar a Tillerson es el director de la CIA Mike Pompeo.

Tillerson se reunió con el primer ministro de Libia, Fayez al-Sarraj, en el Departamento de Estado.

El secretario preveía asistir a la reunión de Trump con al-Sarraj en la Casa Blanca y luego almorzar con el presidente y el secretario de Defensa, Jim Mattis. Éste es un aliado de Tillerson en un gabinete donde son frecuentes las riñas, y el jueves declaró que los trascendidos sobre una renuncia inminente eran “infundados”.

Al lado de al-Sarraj, Tillerson sonrió y trató de demostrar que los rumores no le preocupan. La semana próxima le espera un viaje oficial a Europa.

El plan de la Casa Blanca, que Trump todavía no ha aprobado, provocaría una importante reestructuración del gabinete y dejaría una vacante en la CIA que según las fuentes sería ocupada por el senador republicano por Arkansas Tom Cotton.

Semejante reforma significaría un cambio en el tono y la orientación de la política exterior del presidente al quitarle el puesto a un directivo petrolero cuyo estilo discreto nunca se ha adecuado bien al de Trump.

Es sumamente raro que un secretario de estado, la cara de Estados Unidos en el escenario global, cumpla menos de un año en funciones. Es igualmente inusual que un presidente reforme su gabinete en tan poco tiempo. Esto podría crear la impresión de que reina el caos en la Casa Blanca, acaso una de las razones para que Trump demore la decisión.

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