De renos y narices rojas ¿Podría existir Rudolph?

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  • 21/12/2017

Zoología

Aunque el fenómeno es poco probable, la transferencia de ADN de organismos fluorescentes al genoma del famoso animal explicaría su peculiar hocico.

Universidad Johns Hopkins

Es poco probable que sucediera de forma natural. Sin embargo, si el material genético de un organismo fluorescente se transfiriera al ADN de un reno, la nariz del animal podría brillar como la de Rudolph. [Wikimedia Commons]

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En nochebuena, Papá Noel recorre el mundo entero en su trineo acompañado por sus renos. Por su nariz roja y brillante, destaca Rudolph, el líder de los animales. Sin embargo, el hocico de estos mamíferos no es carmesí, ni tampoco luminoso. Ahora, Steven Farber, investigador principal de la Institución para la Ciencia Carnegie y profesor de biología de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, ha explicado que, aunque poco probable, la existencia de un reno como Rudolph no es imposible.

Según Farber, los organismos bioluminiscentes, que pueden producir luz, son la clave para entender la peculiar nariz del reno. Ciertos corales, medusas, luciérnagas e incluso los peces cebra son algunos ejemplos. «Si el material genético de alguna de estas criaturas se transfiriera al ADN de Rudolph, sería posible que el animal fuera fluorescente», comenta el investigador. «La probabilidad es muy baja, una entre un millón, pero imaginemos que la madre del reno, embarazada, se cortara con un coral. El ADN del animal marino entraría en su torrente sanguíneo y podría llegar al feto», añade. «El material génico del coral podría insertarse en algún gen expresado por las células epiteliales de la nariz. Allí, favorecería la producción de la proteína luminiscente roja y el hocico de Rudolph brillaría como una bombilla», concluye Farber.

El movimiento de material genético entre organismos se conoce como transferencia genética horizontal. Este proceso desempeña un papel importante en la evolución de muchos organismos, ya que, por ejemplo, es responsable de la resistencia a antibióticos y fármacos de las bacterias. Las técnicas de ingeniería genética, como CRISPR/Cas9, usadas para manipular los genes de una célula o individuo, son formas de transferencia genética horizontal artificiales.

Una nariz roja en la niebla

La luz ártica cambia de forma notable entre invierno y verano. Por ello, los renos han desarrollado un mecanismo que les permite ver mejor en la oscura noche invernal, pero sin deslumbrarse durante el largo día estival. Científicos de la Universidad de Tromsø, en colaboración con el Colegio Universitario de Londres, han observado que el tapetum lucidum de estos animales varía de color según la época del año. Así, este tejido, situado detrás de la retina y responsable del reflejo que aparece en los ojos de los animales durante la noche, es azul oscuro durante los meses más fríos y dorado en la estación cálida. El color claro reduce la entrada de luz cuando ésta es muy abundante, mientras que el oscuro incrementa la sensibilidad y facilita la visión nocturna. Ello mejora la capacidad de los renos para detectar la escasa luz azul de la noche ártica. Sin embargo, la niebla amortigua este tipo de iluminación con mayor facilidad que la luz roja. Así pues, la nariz de Rudolph le permitiría guiar mejor a sus compañeros.

Aunque los renos no tengan hocicos brillantes, la microcirculación nasal sí favorece la aparición de un ligero tono rosado. La nariz de estos mamíferos tiene un 25 por ciento más de vasos sanguíneos que la de los humanos. Según un estudio publicado por investigadores de las Universidades de Rotterdam, Ámsterdam y Tromsø, un mayor aporte de glóbulos rojos, o eritrocitos, en el área nasal ayudaría a estos animales a protegerse del frío y a regular su temperatura cerebral. Además, también evitaría que su hocico se congelara cuando hurgaran en la tundra helada en busca de comida.

Así que, después de todo, puede que Rudolph exista más allá de las páginas de un cuento infantil.

Marta Pulido Salgado

Más información en la Universidad Johns Hopkins.

Referencia: «Shifting mirrors: adaptive changes in retinal reflections to winter darkness in Arctic reindeer» de K. A. Stokkan al. en Proceedings of the Royal Society B, 280, 20132451, 30 de octubre de 2013.

Referencia: «Why Rudolph’s nose is red: observational study» de C. Ince et al. en British Medical Journal, 345:e8311, 17 de diciembre de 2012.