No hay dos cerebros iguales

6

Descubren que la anatomía cerebral, y en concreto el grosor, la superficie o el volumen de la corteza cerebral, varían de una persona a otra. En la imagen, escáneres cerebrales de dos mellizos (izquierda y derecha) que muestran claras diferencias en los surcos de la corteza cerebral. [Lutz Jäncke/UZH]

Las huellas dactilares, la retina, el iris, la geometría de la palma de la mano o la voz permiten el reconocimiento inequívoco de las personas. Pero, ¿es posible identificar a un individuo en base a las características anatómicas de su cerebro?

Según Lutz Jänke y su equipo, de la Universidad de Zúrich, factores genéticos y experiencias vitales moldearían la forma y estructura del encéfalo. Por consiguiente, no habría dos iguales. La revista Scientific Reports publica las conclusiones del estudio.

Durante 2 años, los científicos obtuvieron imágenes del cerebro de 100 hombres y 91 mujeres mediante 3 resonancias magnéticas realizadas al inicio, a mediados y a finales de la investigación. El posterior análisis reveló que medidas simples como el grosor, la superficie o el volumen de la corteza cerebral bastan para discriminar un sujeto de otro. Sorprendentemente, el volumen y la superficie total del cerebro, parámetros aún más generales, también resultaron específicas de cada individuo.

Estos datos sugieren que el cerebro humano posee una arquitectura altamente «personalizada», determinada por la acción de genes concretos, factores ambientales y vivencias. Asimismo, el hallazgo evidencia la existencia de una suerte de «huella cerebral» que podría complementar el uso de otras medidas biométricas, a fin de verificar la identidad de un sujeto concreto.

Para los Jänke y sus colaboradores el trabajo desmiente aquellas teorías que defendían la uniformidad anatómica del encéfalo humano, definiéndolo como un órgano carente de características propias del individuo. Sin embargo, los investigadores también destacan ciertas limitaciones, como la edad de los participantes, superior a 65 años. Futuros experimentos evaluarán si el análisis de la corteza cerebral permite identificar también de forma inequívoca a individuos más jóvenes. Además, se considerará la obtención de neuroimágenes a lo largo de varios años, con el objeto de detectar posibles variaciones de las medidas con el tiempo y evaluar su influencia en el proceso de reconocimiento.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Identification of individual subjects on the basis of their brain anatomical features», de S. Abolfazl Valizadeh et al. en Scientific Reports, 8:5611, publicado el 4 de abril de 2018.