Las elecciones en Nayarit, entre la corrupción del PRI y el hijo de un cacique

Nayarit dejó al descubierto hasta donde pueden llegar los tentáculos del narcotráfico en México. Los nexos con el crimen organizado del fiscal Edgar Veytia, uno de los hombres de mayor confianza del gobernador Roberto Sandoval,  eran un secreto a voces en esa entidad, pero quedaron evidenciados públicamente hasta que Estados Unidos lo detuvo hace dos meses al cruzar la frontera con México para que respondiera las acusaciones de tráfico de drogas que archiva en su contra. A partir de este señalamiento las aspiraciones de que el PRI refrendara la gubernatura se desmoronaron. Manuel Cota se desplomó en las encuestas.

Como en otras elecciones, el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) han unido sus fuerzas y han olvidado sus ideologías uno es de derecha y el otro de izquierda para hacer frente al gubernamental PRI el próximo 4 de junio. La coalición denominada Juntos por ti es encabezada por Antonio Echevarría García, quien lidera en los sondeos. Las acusaciones de corrupción en la actual administración de Roberto Sandoval, aunado a la sombra de la narcopolítica, repercutieron en la intención de voto hacia el PRI.

En la contienda por la gubernatura hay ocho candidatos tres de ellos independientes pero la pelea ha estado cerrada sólo entre los abanderados del PRI y PAN-PRD. Actualmente la entidad (1,8 millones de habitantes) es gobernada por Roberto Sandoval Castañeda, quien asumió el cargo en septiembre de 2011 arropado por el priismo. El 5 de abril pasado la organización civil Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad dio a conocer un reportaje donde se exhibía cómo un grupo de funcionarios de Nayarit encabezados por Gianni Ramírez, secretario de obras pùblicas y muy cercano a Sandoval, asignó contratos de obras públicas a empresas fundadas por ellos mismos o donde están involucrados sus familiares.

Nayarit, una pequeña entidad de la costa del Pacífico mexicano, aporta apenas el 1% de los votantes a nivel nacional. Su ubicación, entre Sinaloa y Jalisco, las entidades que anidan a las organizaciones más poderosas del crimen organizado: el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el de Sinaloa lo han colocado como un territorio importante para el trasiego de droga. En febrero pasado una operación de la Marina en contra del líder de los Beltrán Leyva, el H2, dejó 15 muestos en Tepic, la capital de esa entidad. El capo fue abatido por medio de un helicóptero que disparaba desde el aire. Las impresionantes imágenes captadas por los vecinos dieron la vuelta en las redes sociales.

El narcotráfico ha permeado tanto en la entidad, que hasta el fiscal resultó tener vínculos con el crimen. Edgar Veytia, quien dirigía la Fiscalía estatal desde hace seis años, logró reducir los índices delictivos. Los ilíctios de alto impacto como el homicidio doloso y los secuestros, se redujeron considerablemnte desde que tomó las riendas de la fiscalía. Después se sabría que esta relativa paz se logró debido a los pactos criminales realizados por Veitya. El exfuncionario fue detenido por el FBI en San Diego, California a finales de marzo. Está acusado de pertenecer a una red de tráfico de drogas. Un juzgado de Nueva York posee cargos en su contra por conspirar para distribuir cocaína, metanfetamina y marihuana en Estados Unidos.

El candidato del PAN-PRD no tiene experiencia en la administración pública, pero proviene de una de las familias más ricas de Nayarit, donde él tiene varias empresas. Es hijo del exgobernador Antonio Echavarría (1999-2005), un expriista que alcanzó el poder a través de la primera alianza que hubo entre el PAN-PRD. La mamá del actual candidato, Martha Elena García, senadora del PAN, también contendió a la gubernatura en el 2011, pero perdió ante Sandoval. La familia del junior, como lo han bautizado algunos medios nacionales, ha peleado la silla gubernamental desde hace 18 años buscando imponer un cacicazgo.

Hace unos meses la diferencia entre los candidatos Echavarría y Cota no era tan grande como en los últimos sondeos que ubican al primero con hasta 22 puntos de ventaja, explica Gustavo López Montiel, doctor en ciencia política. “En las enuestas realizadas antes de que se conociera la detención del fiscal, la diferencia entre los candidatos no eran tan alta. Esta se consolidó en los últimos dos meses y reflejan la desconfianza y la falta de optimismo con el gobierno actual”, explica el experto en temas electorales.

En Nayarit, a diferencia del Estado de México y de Coahuila donde también hay elecciones a gobernador sí ha habido alternancia política. En julio de 1999 la alianza del PAN-PRD encabezada por Echavarría venció al PRI. En 2005 el PRI recuperó la gubernatura que logró refrendar en 2011. La administración de Sandoval en un inicio no fue mal vista por los ciudadanos, expone Montiel. Al contrario, el actual mandatario llegó a ser uno de los gobernadores mejor evaluados de esa región. En los resultados de una encuesta hecha por una consultoría de opinión pública los ciudadanos le daban una aprobación del 70% a su gestión. La aparente calma que logró haber en cuestión de seguridad en la entidad ayudó a lograr estos números favorables, comenta el politólogo.

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