«La cirugía endoscópica es la técnica menos agresiva para extirpar el divertículo de Zenker»

1¿En qué consiste el divertículo de Zenker?

Se trata de una dilatación sacular del esófago originada en una incoordinación motora del músculo esofágico. Esto tiene lugar en la pared entre la unión de la faringe y el esófago, que al crecer se deposita en ella la comida, llegando a producir retención de la misma, dificultad para tragar, sensación de atragantamiento, regurgitación del contenido retenido e incluso, en casos graves, el paso de ese contenido a la vía aérea lo que da lugar a infecciones severas.

2¿Qué sintomatología desarrolla y cómo se refleja en la calidad de vida del paciente?

Suele dar problemas de la deglución en forma de disfagia –dolor al tragar– o sensación de atragantamiento o de bocado parado – incluso de que la comida se queda retenida–, sin progresión del bolo alimenticio por acúmulo de comida en el divertículo. Otros síntomas son la regurgitación, o el paso de parte del contenido retenido a la vía aérea.

3¿Cuál es el perfil del afectado?

Pueden ser personas de cualquier edad y sexo, si bien domina en pacientes de edad avanzada, más concretamente en los varones de 50 a 80 años. Si existen trastornos deglutorios neurológicos, su frecuencia puede verse aumentada.

4 ¿Cómo se diagnostica y se decide cómo tratarla?

Se suele precisar de una estudio endoscópico (gastroscopia) y de un examen con contraste oral para ver el tipo y tamaño del divertículo y definir la estrategia terapéutica más conveniente. El diagnóstico se realiza por diferentes técnicas de imagen tanto radiológicas como endoscópicas. También es posible realizar estudios funcionales para determinar si existe una incoordinación entre la faringe y el esófago al tragar.

5La cirugía, ¿es la mejor forma de tratamiento terapéutico?

De hecho, se presenta como la más resolutiva, pues se precisa de una actuación que elimine el divertículo para paliar su sintomatología. El abordaje quirúrgico tradicional a esta patología consistía en un corte en la zona del cuello para poder acceder y suturar esta cavidad, lo que supone un mayor riesgo de infecciones y complicaciones para el paciente, así como varios días de hospitalización. La técnica endoscópica resulta menos agresiva para el paciente.

6¿Cuáles son las técnicas quirúrgicas más habituales?

La clásica es la exéresis, o lo que es lo mismo, extirpar del todo el divertículo por vía abierta cervical, con una incisión en el lateral del cuello. El paso a paso consistía en un corte en la zona del pescuezo para poder acceder y posteriormente suturar esta cavidad.

7¿En qué consiste el abordaje endoscópico de mínima invasión?

En este tipo de intervención se lleva a cabo la sección del tabique que se forma en la base del divertículo por vía peroral (es decir, a través de la boca), mediante el uso de un endoscopio flexible y material laparoscópico que se introduce por la boca hacia el esófago. Para ello se ha de exponer ese tabique mediante un dispositivo especialmente diseñado para tal fin y, una vez realizado esto, mediante un control endoscópico se procede a la sección de dicho tabique, acción que se puede realizarse mediante diferentes dispositivos.

8¿Qué ventajas presenta para los pacientes?

Una mejor y pronta recuperación al no existir incisiones cervicales, así como una disminución de la posibilidad de complicaciones derivadas de la herida quirúrgica, que en la vía endoscópica no existe. Esta técnica de mínima invasión resulta menos agresiva para la persona, se realiza en menos de media hora y el paciente, pasadas 48 horas, ya puede regresar a su casa. Los resultados son similares a una cirugía abierta, pero con un claro beneficio para el intervenido que se resumen en: mayor precisión en la cirugía, menor sangrado y dolor postoperatorio, corta estancia hospitalaria, ausencia de grandes incisiones, disminución del tiempo de baja laboral y mejores resultados estéticos, entre otros.

9Y, ¿para los médicos?

Supone una mejor recuperación funcional del paciente, con lo que es más gratificante para todo el equipo participante en el abordaje terapéutico. También, significa un reto de coordinación y conocimiento de las tecnologías y avances de la cirugía endoscópica. Esta intervención supone un buen ejemplo de la colaboración entre equipos médicos de diferentes especialidades que dominan las nuevas técnicas endoscópica y quirúrgicas para el abordaje de las diferentes enfermedades.

10Tras la intervención, ¿qué seguimiento y cuidados ha de tener el paciente?

El paciente verá mejorada su sintomatología, que es el principal objetivo. Se realizarán estudios radiológicos para comprobar la disminución o desaparición del divertículo. También debe seguir unas recomendaciones dietéticas el primer mes y, posteriormente, realizar un estudio con contraste oral y otro endoscópico en los meses siguientes para validar de forma global la eficacia de la intervención terapéutica.

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